Argentina: Médico fue condenado a 10 años por apuñalar a su esposa

Fernando Fernández, de 41 años, fue sentenciado por la Primera Cámara del Crimen de Mendoza, Argentina, a 10 años de cárcel, por el intento de asesinato de su esposa, Rosana Sosa.

Fernández, médico de terapia intensiva de profesión, estuvo casado con la víctima por 13 años, junto a la que tiene tres hijos.

El hombre atacó a Sosa a puñaladas. Ella debió pasar 40 días en el hospital debido a graves heridas en abdomen, pulmón, piernas y brazos.

Se pudo conocer que la Fiscalía había pedido 15 años de prisión para Fernández; al tiempo que la defensa aludía que el acto se debió a un trastorno mental transitorio.

Sin embargo, los jueces consideraron que el acusado estaba consciente de lo que hacía y decidieron no dictar una condena por debajo de 10 años.

Fernández fue enviado al penal Boulogne Sur Mer, en Mendoza.

Podría salir en 7 años

La abogada acusadora, Viviana Beigel, aseveró que se trata de una condena amarga para la víctima, pues el sentenciado podría abogar por salidas transitorias en 5 años.

Agregó que otro posible escenario es que se encuentre en plena libertad dentro de 7 años.

En cuanto a las declaraciones del acusado, Fernández dio unas palabras al tribunal antes de que este leyera su dictamen. Aseveró estar arrepentido y que no tenía más nada que agregar.

Una vez dada a conocer la sentencia, Sosa afirmó que sentirse complacida porque se llegó a una condena, pero que aún tiene miedo debido a la brutalidad del ataque de la que fue víctima.

Sosa sufrió lesiones en hígado, pulmón, diafragma, piernas y brazos

Todo comenzó por un tatuaje

El fatídico día fue el 16 de noviembre de 2015, cuando la pareja se encontraban en su domicilio familiar, ya llevaban varios meses de crisis matrimonial.

La discusión comenzaría cuando Fernández reclamó a Sosa no estar de acuerdo con un tatuaje que ella se había hecho en el cuello. Se trataba de tres pájaros que representaban a sus hijos, de 7, 15 y 12 años.

El médico sintió celos e indignación porque su mujer no le había notificado que iba a hacerlo. Ese mismo día la atacó con un cuchillo de 25 cm.

Sosa relató que su esposo la creyó muerta y escapó de la casa. Ella pudo alertar a sus vecinos y gracias a sus conocimientos (es enfermera), pudo salvarse.

Lamentablemente, su pequeña (que en ese entonces tenía 5 años), fue testigo del brutal ataque. También la madre de la víctima, quien tiene tenía demencia senil y falleció poco antes de que su hija saliera del hospital.

La mujer sufrió fractura de costilla, hígado seccionado y perforaciones en pulmón y diafragma.