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Argentina y Chile firmaron acuerdo energético

El ministro de Energía de Argentina, Juan José Aranguren, y su homólogo de Chile, Andrés Rebolledo, suscribieron un acuerdo con el fin de lograr una mayor integración energética entre ambos países.

La firma del convenio se realizó durante la Semana de la Energía y del XLVII Encuentro de Ministros de la Organización Latinoamericana de Energía. Este sería el vigésimo octavo protocolo adicional al Acuerdo de Complementación Económica firmado en 1991 entre ambos países.

Con este nuevo acuerdo se busca crear las condiciones para realizar las operaciones de intercambio de gas natural y energía eléctrica entre Chile y Argentina, para satisfacer la demanda interna de energía eficientemente.

El ministro chileno, Andrés Rebolledo, expresó que este pacto es un paso para lograr nuevamente la conexión entre ambas naciones, lo cual a su juicio, ha sido importante para el desarrollo económico de Chile.

El funcionario agregó que Argentina y Chile son países complementarios energéticamente.

Aspectos del acuerdo energético

Aranguren sostuvo que el convenio permite que los dos países puedan ayudarse mutuamente en caso de presentarse una emergencia en cualquiera de los dos.

“Y en el largo plazo generar condiciones para intercambios comerciales, que sean para el mutuo beneficio de los dos países y al mismo tiempo generar condiciones para el desarrollo de la industria, del lado chileno y del lado argentino”, resaltó Aranguren.

Según el documento suscrito entre ambas naciones, estas pueden complementarse en los sistemas de abastecimiento de energía en caso de llegarse a presentar problemas con la capacidad del transporte o con la capacidad de regasificación.

Asimismo, establece que tanto el gobierno de Argentina como el de Chile pueden atender situaciones de emergencia que ocasionen una ausencia temporal de energía por razones de la naturaleza o fallas técnicas del sistema de suministro.

De igual manera, el arreglo indica que los dos Estados velarán porque las operaciones de intercambio energético se lleven a cabo siempre sin afectar la seguridad de suministro energético del país que la proporcione. Aclara el texto además que se debe respetar la prioridad de abastecimiento de la demanda interna energética de cada nación.