bette nash

Azafata de American Airlines cumplió 82 años de edad y aún no se jubilará

El pasado 31 de diciembre de 2017 Bette Nash cumplió 82 años de edad de los cuales 60 han sido prestando servicios como Azafata y aún no piensa en jubilación.

Es considerada la Azafata más longeva en seguir trabajando y según sus propias palabras desea trabajar “hasta que tenga los 90 años de edad”.

Sus inicios

En el año 1957, a los 22 años de edad, Bette Nash comenzó a trabajar como Azafata (un término que en inglés desapareció para dar paso al actual “Asistente de Vuelo”) en la aerolínea “Eastern Air Lines”.

Ha pasado por las experiencias de huelgas, fusiones, adquisiciones, en el sector aéreo de los Estados Unidos.

Cuenta Nash cómo a través de los años han variado los esquemas en las líneas aéreas y ella ha sido fiel testigo de los cambios que se han producido a lo largo de estos 60 años.

Resultado de imagen para bette nash

Volar era un lujo

Según ella, “volar era un lujo” para las clases adineradas. En esos tiempos las Azafatas cocinaban exquisitos platos como langosta y pato a la naranja.

En primera clase se servía con platería y vajillas de porcelana. Eran cinco carritos con bebidas, aperitivos, comida, postre y licores digestivos.

Viajaban muchos empresarios y las mujeres solían viajar con abrigos de pieles, joyas y sombreros.

No había mezcla de clases, los vuelos turísticos eran sólo para turistas. Se les vendía sándwiches a 50 centavos de dólar y un vaso de leche a 15 centavos, también se les ofrecía café, té, chocolate caliente y caldo.

Es de su opinión que lamentablemente  “el mundo de la aviación ha perdido su glamour “.

American Airlines le da ciertos privilegios y derechos por su condición de longevidad. Por ejemplo, poder escoger las rutas aéreas en las que prefiere trabajar. Su ruta preferida es la Washington – Boston – Washington.

Asimismo recibió un homenaje al cumplir 50 años de servicio. La aeronave en que viajaba fue recibida en la pista de aterrizaje con chorros del cuerpo de bomberos, honor que era reservado para pilotos veteranos y para bautizar naves nuevas.

Seis décadas surcando los cielos como Azafata y aún mantiene una gran energía y una sonrisa para todos. Impecablemente trajeada es un ejemplo de gran profesionalismo.