Boca y una derrota con nombres propios

El xeneize dejó pasar la oportunidad de alejarse en la tabla ante un gran Talleres, en una derrota 1-2 explicada en algunos rendimientos puntuales muy bajos.

Se vio un buen partido de fútbol. Es que no se puede decir que Boca, a pesar de irse vencido su casa, haya jugado un mal fútbol; Talleres, por su parte, sorprendió a todos plantándose de igual a igual y manteniendo su intensidad durante los 90 minutos. De todas formas, bronca le deberá sobrar a Guillermo Barros Schelotto, ya que su equipo estuvo en ventaja y la terminó cediendo por errores específicos de sus defensores.

El comienzo del encuentro le propinó al espectador una sorpresa: el conjunto cordobés hizo pie rápidamente y manejó la pelota a placer durante los primeros quince minutos (ya con el 10, Reynoso, como el más destacado) e incomodó a un Boca que, se sabe, no le gusta defenderse. Este tramo de dominio de la T dejó como saldo un muy buen remate desde afuera del área de Reynoso que despejó el arquero Rossi, quien hizo su debut en La Bombonera.

Pero comenzó a aparecer el juego de Boca. Sobre todo por derecha, con un Peruzzi muy punzante, logró hacer su primera jugada de gol justamente con el ‘4’  internándose en el área y tratando de pinchar la pelota por encima del arquero Herrera (de sobria actuación), que achicó bien.

Minutos después, Pablo Pérez volvió a avisar con un buen remate de media distancia que volvió a rechazar Herrera al corner. Y fue en esa ejecución desde la esquina que llegó el primer grito para Boca: un centro que se cerró y terminó conectando con el pie de Junior Benítez, que anticipó con fuerza desde atrás y así concretó su primer gol oficial con la azul y oro. Boca parecía que iba a terminar el primer tiempo en posición inmejorable: 1-0 y con el dominio del trámite. Pero no iba a ser así.

Ya en tiempo de descuento, Ramis bajó una pelota aérea para Reynoso y se volvió en una corrida hacia el arco de Rossi para que el ’10’ le metiera una habilitación justa, que encontró muy mal parados tanto a Vergini (que había salido con Ramis a buscar el pelotazo) como a Insaurralde (que no lo ayudó por atrás y le dejó el camino libre al delantero). La definición fue un derechazo cruzado certero, inatajable.

Boca salió a buscar el partido en el segundo tiempo y, si bien no sofocó a Talleres, generó sus chances: remates de Bentancur y Gago, y demás insinuaciones, se encontraron siempre con las manos de Herrera. La más clara la tuvo Bou (ingresó por Benítez, lesionado) y pegó en el palo. También hay que destacar una claro mano de Komar que tras remate de Vergini no fue cobrada por el árbitro Penel, desatando la bronca de los locales.

Pero los cordobeses jamás perdieron la ambición: ya había avisado con un tiro de Ramis en los primeros minutos, y encontró su suerte en otro grave error defensivo de Boca, esta vez de la mano de Peruzzi, que perdió la pelota ante la presión del Tucu Palacios, derivando en Reynoso, que ingresó solo por el área para meter un zurdazo bajo y bien colocado.

Así, la derrota del xeneize tuvo nombres propios y esos fueron los de algunos de sus defensores. También se hizo notar un muy mal partido de Pavón, que hace meses que no se reencuentra con su nivel. Por otro lado, Talleres tuvo grandes pasajes en la primera parte y nunca perdió de vista el arco de enfrente en la segunda. Premio para la valentía.

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Javier Araya

19 años. Estudiante de Comunicación Social (UBA). Cubriendo al Club Atlético Boca Juniors.

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