Bolivia y Ecuador se alejaron de Brasil

Brasilia.- El Gobierno de Michel Temer decidió retirar a sus embajadores de Venezuela, Ecuador y Bolivia, ante los ataques de las autoridades de estos países.  

El Gobierno de Brasil, presidido por Michel Temer, llamó a consultas a sus embajadores en Venezuela, Ecuador y Bolivia, luego de que las autoridades de estos países, decidieran tomar la misma acción como medida de protesta por la destitución de Dilma Rousseff.

La situación ya se había repetido varios meses antes, cuando la ahora exmandataria fue suspendida del cargo en el mes de mayo, el ministro de Exteriores del nuevo gobierno, José Serra, enfrentó las críticas de los antiguos aliados del país sudamericano durante casi 13 años del gobierno de izquierda, que terminaron con el histórico voto del Senado.

Una de las más fuertes reacciones, provinieron de Venezuela, cuando el presidente de esa nación, Nicolás Maduro, decidió congelar las relaciones diplomáticas con Brasil, además de retirar a su embajador. El mandatario venezolano condeno “enérgicamente” la salida de Rousseff, calificándola como un golpe de Estado parlamentario.

El canciller brasileño expresó que esa nación no tiene moral para hablar de democracia, porque ellos no tienen una posición democrática. “Un país que tiene prisioneros políticos no vive en una democracia”.

Estas declaraciones estuvieron acompañadas de una nota de repudio frente a la postura de Venezuela, frente a la situación que enfrenta Brasil. Según el embajador brasileño estas declaraciones solo demuestran “desconocimiento de las leyes de Brasil y se desligan a demás de los principios y objetivos de la integración latinoamericana”.

Esta decisión de Maduro acabó con los lazos comerciales y políticos que los gobiernos de Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, forjaron con su antecesor Hugo Chávez.

En principio, los comunicados oficiales del gobierno brasileño no informaban sobre las medidas diplomáticas adoptadas con respecto a Ecuador y Bolivia. El anuncio se hizo más tarde, cuando también se convocó a consultas a los embajadores en estos países.

Luego de que el senado hiciera formal la destitución de Rousseff, Quito ordenó que el encargado de negocios, su máximo representante diplomático en Brasilia, regresara a su país de origen. Mientras que el gobierno de Rafael Correa, lo hizo casi en mayo al igual que en Venezuela.