Brutal represión LGBT en Chechenia

Rusia.- Diferentes organizaciones en pro de la comunidad LGBT denunciaron abiertamente redadas y detenciones en prisiones secretas en Chechenia, que muchos definieron como “campos de concentración para homosexuales”.

La homofobia ha sido muy generalizada en Chechenia; no obstante, en las últimas semanas han surgido algunos informes de una “purga” de homosexuales en esa república del Cáucaso, parte de la Federación Rusa.

Algunos de estos informes denunciaron ciertas redadas y detenciones en prisiones secretas que algunos definen como “campos de concentración para homosexuales” donde personas gay -o simplemente percibidas como gay- son golpeadas, torturadas, en unos casos hasta muertas y desaparecidas.

Este gobierno negó  los reportes tildándolos de “mentiras”, asegurando que en esa república no existen homosexuales.

Inicialmente la noticia fue reportada por la periodista Elena Milashina del diario de oposición ruso Novaya Gazeta.

“Conocemos de cuatro prisiones secretas. Dos se encuentran en Grozny, la capital chechena, y hay una en Argún -que fue la primera que identificamos- donde tenían detenidas a personas LGBT, donde las golpeaban, torturaban y asesinaban”, dijo Milashina.

Según algunos medios de comunicación existe una campaña en la que más de 100 hombres gay han sido arrestados por las autoridades. De algunos de ellos no se tiene noticia y no se sabe si es que están escondidos, presos o muertos.

Una de las personas que fue agredida señaló que empezaron a investigar  hace unas cuatro semanas pero que tuvieron dificultades por la represión del gobierno en Chechenia y porque la comunidad LGBT de ese país es muy hermética para protegerse de las autoridades.

Un grupo de personas aseguró que fue una emboscada, afirmaron que había seis personas esperándolos, algunos en uniforme, gritándole que sabían que era gay. Los metieron en una furgoneta y se lo llevaron a un centro de detención donde había otros hombres encerrados.

Los informes señalaron que había hasta 30 detenidos en una celda, durmiendo sobre el piso de concreto.

“Diferentes personas entraban y tomaban turnos golpeándonos. Algunas veces traían a otros reclusos a quienes les decían que éramos gay y les ordenaban que nos dieran una paliza”, expresó una de las víctimas que se negó a identificarse públicamente.

El Departamento de Estados Unidos, la Unión Europea y las organizaciones Human Rights Watch y Amnistía Internacional están entre los que se pronunciaron con respecto a esta situación.

The following two tabs change content below.

Comments

comments