Pueblos Originarios

Ceremonia ancestral de matrimonio unió a dos culturas en Ecuador

Según la tradición, la unión de los novios se llevó a cabo en la comunidad Misquilli, en Tungurahua

Ecuador.-  A través de una ceremonia ancestral contrajeron matrimonio Dalia Sisa, de la comunidad Tomabela, y Jairo Tanguila, de Archidona. 

En primer lugar, a través de este artículo se quiere dar a conocer esta tradición que une a dos culturas por medio de los lazos nupciales.

Él le pidió que fuera su novia y ella dijo que sí. Luego, convinieron que su matrimonio sería eclesiástico y también ancestral, para honrar a sus antepasados. 

Los prometidos se unieron en la comunidad Misquilli, parroquia Santa Rosa, en Tungurahua.

La ceremonia da inicio con una ofrenda al párroco de la iglesia

Al párroco le llevaron ofrendas, como papas, cañas, plátano, vino y libros de catequesis, expuso uno de los ancianos del lugar, Ángel Moposita.

En el tiempo que yo me casé hacíamos chapo con machica para los invitados, ahora hacen conejo, papas y chicha”.

“Además, mi papá tocaba el arpa, pues no había músicos”.

Más adelante, fuera de la casa de Dalia, se llevó a cabo la boda andina.

La misma representó la unión de dos espíritus, cuerpos y almas con la ritualidad del matrimonio ancestral.

Dos culturas unidas por una ceremonia ancestral

Se enlazaron dos culturas diferentes: Sisa es nativa de la Sierra y Tanguila lo es de la Amazonía.

La ceremonia estuvo formada por una chacana o cruz andina, que representa los cuatro equinoccios del mundo andino: norte, sur, este y oeste.

También una corona de flores, que simboliza el arcoíris y la naturaleza. 

En el rito hubo todo tipo de ofrendas: flores, frutas y plantas.

Agradecieron a la madre tierra, con alimentos como la chicha, tanto de la Sierra como de la Amazonía, como una forma de comunicación con los ancestros.

Según Byron Jerez, de la comunidad Salasaca, también se da papas y chonta como emblemas de las dos culturas.

Este tipo de boda se hizo por primera vez con nativos de distintas etnias.

Un rito lleno de simbología

Por ser un rito muy sagrado, fue llevado por Raymy Rafael Chiliquinga, natural de Salasaca y director de la escuela Inkarte, que promueve el fortalecimiento de los saberes ancestrales.

Los contrayentes, junto con sus padrinos de bodas, fueron los protagonistas del ritual.

Entretanto, el “yachay” (conocedor) dirigía la cortejo, en la cual agradeció a dios o al Pachakamak

Los novios simbolizan el agua y el fuego, la madrina representa la tierra, como muestra de cultivo del matrimonio, y el padrino es el viento, quien se centró en apoyar el compromiso. 

El “yachay” amarró las manos de los novios con un fajín con rosas, simbolizando su amor. Les dio dos manzanas para que mordieran al mismo tiempo en señal de lo más dulce de la relación. 

Luego, el “yachay” Chiliquinga les soltó y dos niños de la comunidad les entregaron su vestimenta tradicional.

La novia se vistió con la ropa del pueblo del esposo y el novio con la de la comunidad de ella.

Dentro de la ceremonia se bendicen los elementos. No se busca solo la satisfacción sexual, ni emocional, sino la de estimar la forma de vivir de la pareja.

Por ello, se intercambia la vestimenta, reveló Chiliquinga.

Luisa Bermúdez

Profesora de Castellano y Literatura egresada del Instituto Pedagógico de Caracas/Correctora de estilo. Venezuela

Artículos relacionados

Close