Colombia expulsó a israelí por fomentar turismo sexual

Las autoridades de Colombia anunciaron este martes que un ciudadano israelí fue expulsado de su territorio, tras ser acusado de afectar la seguridad nacional y la convivencia ciudadana.

La versión oficial es que el individuo había cometido una infracción de las normas migratorias, por ello se impuso una medida administrativa discrecional y se le sacó del país.

Sin embargo, un medio nacional informó que el hombre y sus socios son sospechosos de tráfico de droga, evasión impositiva y prostitución de menores.

El sujeto fue identificado como Assi Moosh y es propietario del spa Bejamín, visitado por un gran número de turistas extranjeros y localizado cerca de Santa Marta, Colombia.

La aprehensión de Moosh, de 43 años de edad, tuvo lugar cuanto este acudió a la sede Migración de la localidad, donde se disponía a realizar trámites para obtener la ciudadanía colombiana.

Se pudo conocer que el empresario llegó al organismo custodiado por 12 hombres armados, a quienes se les prohibió el acceso. Una vez allí, quedo detenido.

Según medios locales, las autoridades intentaban esclarecer si el israelí tenía alguna conexión con un video que desató un escándalo hace unos meses.

La mencionada pieza audiovisual promocionaba la playa de Santa Marta como un paraje de sexo ilimitado, drogas y alcohol.

 

Una posible red internacional

Moosh construyó una cadena de hostales en Latinoamérica, en los que se sospecha que ofrecía drogas y prostitutas menores a turistas extranjeros.

Las autoridades creen que el hombre también poseía establecimientos en Brasil, México, Costa Rica y en otros tres países.

Presumen que el empresario utilizaba una fundación de ayuda a jóvenes desposeídos para reclutarlos y explotarlos sexualmente.

Aumenta la prostitución en Santa Marta

Las autoridades locales han manifestado su preocupación en repetidas ocasiones sobre la mala imagen que se está creando en torno a Santa Marta, debido al incremento de la prostitución.

La actividad suele estar asociada con el consumo de drogas, ya que muchos locales turísticos venden paquetes a los visitantes extranjeros con la promesa de garantizar consumo de estupefacientes y pasar un rato con chicas.

Por su parte, los habitantes del lugar aseguran que muchas de las prostitutas no son originarias de la localidad, sino que vienen de otras ciudades y países.