Comerciantes cambiaron de rubro para evitar la quiebra

Venezuela- Debido a la crisis económica que presenta Venezuela, negocios cambiaron los productos que ofrecían inicialmente debido a que la escasez aumentó y las ventas bajaron.

Como medida para continuar con los locales abiertos, dueños de panaderías, farmacias y restaurantes, sustituyeron los productos que ofrecían en un principio para aumentar las opciones de venta. El propietario de un restaurante de shawarma, Antonio Rey, indicó que convirtió la venta de comida árabe en un abasto que tiene frutas, verduras, quesos, enlatados y galletas.

Rey explicó que las frutas o verduras se venden más fácil debido a que el shawarma pasó de costar  2.000 bolívares a 5.8000 bolívares, más el refresco además cuesta 2.500 bolívares.

El sector informal en el país está por encima del  50%.

El director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Caracas, Victor Maldonado, declaró que los comerciantes redujeron el número de empleados, buscaron nuevos proveedores, cambiaron de rubro y sustituyeron unos productos por otros. Asimismo, Maldonado informó que en el año 2016 diez mil establecimientos cerraron sus puertas en Caracas.

Por otro lado, Eduardo Simosa expresó que en su restaurante llamado Siglo XXI se redujo el número de trabajadores de 25 a 4. Simosa también comentó que no ha podido arreglar el motor de la nevera de su local porque cuesta un millón de bolívares.

El director de la Asociación de Emprendedores y Microempresarios, Alfredo Padilla, indicó que en Venezuela los vendedores independientes han aumentado porque a los dueños de negocios se les dificulta mantener los costos. Padilla agregó que el sector informal en el país está por encima del  50%.

Los dueños de locales no son los únicos afectados en el área comercial en Venezuela, la presidenta del Sindicato Único de Trabajadores y Expendedores de Periódico, Revistas, Golosinas, Similares y Conexos, Ingrid Castellano, anunció que quiosqueros del municipio Libertador de Caracas comenzarán a pagar un impuesto de 20 unidades tributarias, que equivale a 6 mil bolívares por el uso de áreas públicas.

Ante la medida publicada, la propietaria de un quiosco Milagros Gómez señaló que no está de acuerdo con que deba pagar esa cantidad de bolívares porque lo que gana de las ventas diarias solo le alcanza para comprar alimentos. Gómez es vendedora desde hace 32 años en el centro de la ciudad capital.

 

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