¿Cómo cuidar los riñones?

Los riñones ejercen una importante función en el cuerpo humano. Son los filtros purificadores de los excesos de toxinas, que se eliminan a través de la orina.

Además, se encargan de regular componentes que en exceso resultan perjudiciales para el organismo, como el calcio y la vitamina D, entre otros.

Cuando, producto de alguna enfermedad, los riñones dejan de ejercer su función de filtrado de la sangre, el cuerpo retiene las toxinas y productos como la creatinina y la úrea, que se acumulan, causando daños a órganos y tejidos.

Una de las medidas indispensables para mantener el buen funcionamiento de los riñones es reducir la ingesta de sal, tanto directamente como a través de productos que contengan sodio. Además, es necesario evitar el consumo de grasas saturadas y hábitos perjudiciales como el tabaquismo y el alcoholismo.

La ingesta moderada de agua es vital para la buena salud de estos órganos, pero una vez que se presenta una enfermedad renal, es necesario controlar la cantidad que se toma

Los altos niveles de glucosa también provocan fallas renales, así como la ausencia de controles periódicos de la tensión arterial y el uso de diuréticos sin prescripción médica.

Existen alimentos que cumplen funciones diuréticas de una manera menos agresiva y natural, para aquellas personas que retienen líquidos. Tal es el caso de las frutas, las cuales no afectan los riñones; algunas de ellas son la sandía o patilla, las uvas y las manzanas.

Si se produce una falla renal es necesario reducir el consumo de grasas, pues su procesamiento es más lento, así como el exceso de azúcares.

Las carnes también son difíciles de eliminar a través de la sangre, por su alto contenido en proteínas. Lo mismo ocurre con los huevos y productos lácteos.

La ingesta moderada de agua es vital para la buena salud de estos órganos, pero una vez que se presenta una enfermedad renal, es necesario controlar la cantidad que se toma, pues los riñones trabajarán en exceso tratando de eliminarla del organismo.

Por último, fumar es un hábito especialmente dañino para los riñones, pues disminuye la capacidad de bombeo de la sangre y contribuye al desarrollo de cáncer de riñón.