Conozca el panorama actual de las Fuerzas Armadas de Argentina

Tras un largo proceso de debilitamiento de las Fuerzas Armadas argentinas, que se extendió por varios mandatos presidenciales, Mauricio Macri llegó a la jefatura de Estado a finales del 2015 con el propósito de revertir el asunto.

Sin embargo, solo se limitó a conceder incrementos salariales a los militares, de acuerdo con declaraciones de expertos.

Un ejemplo de este desmantelamiento es que el país dispone de 28 aviones de combate, pero solo media docena está en condiciones de levantar vuelo seguro. Mientras tanto, 250 pilotos esperan en la fila para hacer sus prácticas.

En el ojo del huracán

Por si esto fuera poco, en estos momentos, Nilda Garré, la ex ministra de Defensa, se halla en el ojo del huracán, en medio de un proceso que la acusa por corrupción al adquirir rifles obsoletos para la Armada.

Un dato más relevante aún es que fue la responsable de la reparación del submarino ARA San Juan en 2014, luego de cumplir 25 años de vida activa.

“Se le hizo una reparación de media vida, se le cambió todo. Los trabajos empezaron en el 2009; fue entregado para las pruebas en el 2013 y al año siguiente comenzó a operar de nuevo”, dijo Garré.

Durante la administración de Cristina Fernández de Kirchner, la exministra afirmó que en el submarino “hubo inversión y no faltó mantenimiento”.

Buscan recuperar la capacidad de las Fuerzas Armadas

De acuerdo con el portal del diario La Razón, el gobierno de Macri cuenta con un plan para recuperar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas; todo ello en medio de una creciente necesidad de ajustar gastos.

Se conoció que este año el Ejecutivo invertirá 4.515 millones de dólares en reparación de materiales y la adquisición de 12 aviones de entrenamiento Texan T-6 y 4 aeronaves de transporte mediano Airbus C 295, destinadas para la Fuerza Aérea y la Armada.

Asimismo, fuentes fiables de la cartera de Defensa apuntaron que el presidente podría autorizar en estos años algunas compras más, que incluirían varios vehículos de combate blindados y buques polares y oceánicos. Con esto se sumarían $15.662 millones.