Economía del Uruguay crecerá 3% según estimaciones

Uruguay.- El economista y especialista Gabriel Oddone afirmó: “No existe nada de lo que preocuparse esencialmente, pero tampoco hay nada por lo que esperar algo espectacular”.

Esto surgió ante la economía y la situación de la República del Uruguay en materia de actividad, junto a una proyección que prevé que se consiga un crecimiento promedio por encima de tres por ciento hasta el año 2023 al impulso primero de la región y luego de la segunda planta de UPM.

En este sentido, las cifras esconden un mercado laboral que no contienda al igual que la inversión privada,  inconvenientes de competitividad que demandan reformas estructurales, según esbozó de manera reciente el analista de CPA Ferrere en una jornada educativa sobre coyuntura económica.

“Una tasa de crecimiento de tres por ciento en los próximos años para una hacienda que históricamente progresó por debajo de eso es bueno. Pero ese desarrollo es quebradizo porque encubre dificultades de fondo y depende altamente de lo que se encuentra ocurriendo en Argentina“, enunció.

En alusión a la actividad del año 2017, Oddone señaló que en el primer semestre se experimentó un buen crecimiento (inhibiendo el efecto por el cierre de la refinería de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland  se creció cuatro por ciento) de la mano de “un escenario externo estable, una región cara en dólares y con los vecinos en proceso de liberación”.

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Economía e indicadores de crecimiento

No obstante, según anticiparon ciertos indicadores (como la comercialización de vehículos, las exportaciones, el gasto de turistas y las inversiones industriales) la actividad “perdió dinamismo y no progresa al mismo ritmo” en este semestre.

Según reseñó el portal El País, esta pérdida de ímpetu en el desarrollo, en parte expone por qué no hay “una mejora sostenida” del mercado laboral.

“La tasa de empleo apuntala una desaceleración coligada a la contracción de la tasa de actividad”, indicó el experto, quien además manifestó que esto se debe a las expectativas de los agentes (tanto de los administradores  o empresarios que son reticentes a sumar personal, y de quienes buscan empleo que se desmotivan ante la escasez de ofertas).

Sobre esto último, recalcó que “el escenario financiero ha ido consolidando lenta pero persistentemente una menor cantidad de gente instalada a trabajar”.

Así mismo, asentó que el mejor desempeño de los vecinos y la ventaja en los términos de intercambio, sostendrán el aumento de la actividad los venideros dos años.