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El Chavo del 8 cumple 45 años

La popular comedia mexicana se emitió por primera vez el 20 de junio de 1971.

Siempre encontramos a alguien que al equivocarse dice “se me chispoteó”, si cometemos un error “fue sin querer queriendo” y a veces hablamos tanto que alguien nos grita “cállate, cállate que me desesperas”. Y todas estas frases se nos pegaron por escuchárselas decir al Chavo del 8 durante 45 años. La serie cómica creada por Roberto Gómez Bolaños se emitió desde el 20 de junio de 1971 hasta el 1 de enero de 1980 como programa independiente, y hasta el 12 de junio de 1992 como parte de Chespirito; tras innumerables y casi ininterrumpidas repeticiones, su humor sigue vigente.

Aunque fue concebido originalmente para un público adulto, las travesuras de los niños de la vecindad calaron hondo en el público infantil, y se convirtieron en un clásico que une y atraviesa generaciones en todo el mundo. Tiene 290 capítulos y se tradujo a más de 50 idiomas; además, desde 2006, se transmite en formato de dibujo animado. Actualmente se pueden ver aplicaciones del personaje para Facebook y dispositivos móviles y videojuego lanzado en 2012 para la Nintendo Wii.

El ropavejero fue el primer episodio en llegar a la pantalla. En él aparecieron, además de Bolaños, Ramón Valdés como Don Ramón, María Antonieta de las Nieves como la Chilindrina y Carlos Villagrán como Quico. Valdés y De las Nieves ya colaboraban con Chespirito y Rubén Aguirre -quien interpretó al profesor Jirafales- y fue este último quien le sugirió contratar a Villagrán. En capítulos posteriores se sumaron Florinda Meza como Doña Florinda y la Popis, Angelines Fernández como la bruja del 71 y Édgar Vivar como el señor Barriga y su hijo Ñoño.

El primer esbozo de El chavo del ocho fue ideado por Bolaños a partir de un sketch previo en el que pretendía interpretar a un niño de ocho años que discutía con un vendedor de globos en el parque; al ver que la idea era aceptada, comenzó a darle forma e incluir más personajes con los que su niño pudiera interactuar y así nació la vecindad. En ella se pretendían reunir personajes típicos con los que pudiera identificarse fácilmente la sociedad mexicana. El resto de los capítulos se escribieron del mismo modo: una pequeña idea sin continuidad que luego se adaptaba y tomaba forma.

Una de las principales curiosidades del programa tiene que ver con el nombre de su protagonista. Si vive en el barril, ¿por qué se lo conoce como el chavo del ocho? En un primer momento se le dio este nombre porque la comedia se transmitía por el canal ocho, sin embargo, en uno de los capítulos el chavo le explica a la Chilindrina que él vive en el departamento número 8 de la vecindad y el barril solo lo usa de escondite.

Siempre manteniendo su humor inocente y su fórmula de situaciones cómicas más risas de fondo, la serie sirvió también para incluir a otros queridos personajes de Chespirito. En más de una ocasión se hizo presente el doctor Chapatín con su infaltable bolsita de papel marrón en la que llevaba “los rencores, las envidias y esos defectos, para que no se le escaparan nunca y así no soltarlos para ofender a la gente”; el Chapulín Colorado también tuvo su aparición, cuando dio una clase en lugar del profesor Jirafales.

El final del programa también ha sido un tema de debate. Mientras que en internet circula un controversial, y presumiblemente falso, video en que supuestamente asisten todos a la boda de don Ramón con una doña Clotilde embarazada, y en el que Doña Florinda se encuentra con que el profesor Jirafales en realidad es un sacerdote, existen tres posibles finales. Una de las posibilidades señala como fin del programa el capítulo en que el chavo y sus amigos entonan la pegadiza canción “¡Qué bonita vecindad!”; una segunda versión apunta a un sketch en Chespirito, que transcurre en la escuela y sería la última aparición de Bolaños en ese personaje. El final propiamente dicho de la serie, el capítulo 290, se tituló La lavadora; en él, Doña Florinda está harta de lavar en el patio de la vecindad y se compró un lavarropas que jamás llegó a usar por culpa de las travesuras del Chavo y sus amigos.

De cualquier manera, estando en televisión o no, con último capítulo o sin él, El Chavo será un personaje eterno.

 

Carolina Velasco

Licenciada en Comunicación Social, redactora en Segundo Enfoque. Voluntaria como periodista ambiental para Fundación de la Tierra.

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