España, tercer país de la UE que más remesas envía al exterior

España ha sido considerado como el tercer país de la Unión Europea desde el que el que se envían remesas al exterior, con 6.765 millones de euros, según los datos recogidos por la agencia estadística comunitaria Eurostat, pertinentes a 2016. 

Ese año, las remesas de residentes comunitarios hacia fuera de la UE fueron de 31.300 millones de euros, 1.000 millones menos que en 2015, cuando se registraron 30.300 millones de euros.

De esta manera, España, de la que solo se recogen en la estadística las transferencias realizadas por trabajadores, ocupa el tercer puesto en la lista liderada por Francia, con 9.986 millones de euros enviados al exterior, seguido de Reino Unido (7.086 millones), España (6.800 millones) e Italia (6.173 millones).

Por su parte, los países que menos remesas enviaron al exterior en 2016 fueron Bulgaria (con 9 millones de euros), Estonia (46 millones), Eslovenia (48 millones) y Eslovaquia (57 millones). Eurostat destacó que la mayor parte de estas remesas son transferencias de inmigrantes a su país de origen.

Del lado contrario, las remesas recibidas por la UE se mantuvieron estables en los 9.900 millones de euros, frente a los 11.000 millones de 2015. Este dato no está disponible para España, Dinamarca y Malta, según Eurostat. El conjunto deja un saldo negativo en las transferencias de -20.400 millones de euros. En este caso, Portugal es el país que más dinero recibió desde el extranjero, 3.343 millones de euros. Le siguen Polonia (3.014 millones) y Reino Unido (2.454 millones).

Casos de envíos de remesas

Karen Rodríguez, de 37 años y originaria de Jinotega, dejó el país hace cinco años y medio para buscar cómo mejorar su situación económica en España.

Dentro de Nicaragua no tenía trabajo y necesitaba sacar a sus cuatro hijos adelante.

Según explicó Rodríguez, lo más duro de la decisión de emigrar fue estar lejos de su familia, pero lo gratificante ha sido lograr varios de sus objetivos.

En el momento en el que se fue, Rodríguez no tenía casa. Vivía con otros familiares. Pero los US$750 que depositaba cada mes, desde que comenzó a trabajar en el país ibérico, le permitieron construir su primera vivienda en Jinotega y pagar los estudios de sus hijos.