España se convirtió en la nueva entrada a Europa para inmigrantes ilegales

Entre todas las problemáticas que aquejan a Europa, el flujo migratorio descontrolado es uno de los más preocupantes, especialmente para España, que se ha convertido en la principal puerta de entrada hacia el viejo continente.

La guerra o la pobreza extrema son las principales causas que impulsan a los inmigrantes a lanzarse a lo desconocido en busca de un futuro mejor.

Movimiento en números

Según el último informe publicado por la Organización Internacional de Migraciones, para el 19 de noviembre de este año, 170.593 personas habían llegado a Europa.

La mayoría proviene de países del norte de África. De este número, 160.067 lograron arribar a través del mar, mientras que 10.526 lo hicieron por vía terrestre.

En líneas generales, esta cifra está por debajo de la obtenida en 2016, cuando se registraron 387.895 personas.

Sin embargo, cuando nos fijamos en España, el año pasado se contabilizaron 13.246 inmigrantes.

Mientras que en lo que va de 2017, se han recibido a 23.229 (17.756 por vía marítima y 5.473 por tierra).

 

Cuando se compara con Italia, que posee una cifra mucho mayor con 114.606 personas en este año, llama la atención que la diferencia con respecto a 2016 no sea tan grande. Se observa lo mismo al analizar el caso de Grecia.

Esto significa que España puede haberse convertido en una ruta alterna para ingresar a Europa.

Las cifras registradas entre el 13 y 19 de noviembre lo confirmarían. Durante estos días han llegado 3.936 inmigrantes. Un número seis veces mayor a lo contabilizado la semana anterior.

 

Un negocio redondo

Según Virginia Álvarez, responsable de política interior de Amnistía Internacional, la desesperación de los refugiados y de individuos que huyen de la pobreza genera un escenario ideal para las mafias.

Por otra parte, recalcó que en Europa no se ha demostrado una voluntad real de cumplir con las leyes, pues no se adoptan medidas concretas.

Un viaje sin final feliz

Son muchos los peligros que deben afrontar quienes deciden dejarlo todo para llegar al viejo continente.

Durante este año, 2.985 personas murieron en el Mediterráneo mientras intentaban cruzarlo. En 2016, se registraron 5.143.

Los puntos más peligrosos son el mar de Alborán, las costas de Algeciras y Tarifa, Ceuta y Melilla.

Sin embargo, las costas italianas siguen presenciando la mayor cantidad de muertes. Hasta ahora 2.765, frente a las 59 de Grecia y 158 de España.