Falsettos: Sueñan con el premio Tony

Estados Unidos. – El musical consiguió cinco nominaciones a los premios más importantes del teatro y se presume que será una de las grandes ganadoras de la noche.

Falsettos abrió por primera vez en Broadway en 1992 y desde ese momento encandiló a la audiencia con su peculiar historia y su sinceridad total al momento de presentar la vida real.

En el 2016, una nueva adaptación de la obra vio la luz. Tuvo ligeros cambios en las letras de las canciones, pero en general la sinopsis es la misma.

El musical está dividido en dos partes. El primer acto narra la historia de Marvin, interpretado por Christian Borle, un brillante y algo excéntrico hombre que se separa de su esposa al descubrir que es homosexual. Deja su hogar y a su pequeño hijo para irse a vivir con su amante gay, Whizzer. En el segundo acto, relata los intentos de organizar el bar mitzvah de Jason, el hijo de la pareja.

Es una divertidísima historia que nos sumerge con rápidas e ingeniosas canciones en las complejidades del amor y sus distintas formas de presentarse. Es así como, por ejemplo, durante la presentación de “Be all right for the rest of your life” podemos ver parejas heterosexuales, gays y lesbianas bailando y cantando sobre lo felices que son y lo bien que encajan en el mundo.

Pero no solo nos muestran las partes buenas del romance, sino también las trágicas. Los corazones rotos, la intolerancia, la neurosis y las relaciones complicadas están a la orden del día.

La puesta en escena, dirigida por James Lapine, está plagada de momentos de gloria, es bellísimamente desgarradora. La audiencia pasa de la risa desenfrenada al llanto absoluto sin siquiera notarlo.

“Soy un actor superficial, pero este material (los llantos del público) es tan bueno que realmente logra conectarme…” confiesa Borle a “The Hollywood Reporter”. “Oírlos llorar es muy diferente a oírlos reír. La risa es colectiva, pero el llanto es muy privado… A mucha gente no le gusta llorar en público, pero esas lágrimas me hacen saber que la gente está conmovida y es muy gratificante, porque quiero que la gente se conmueva con el show.”

El elenco está muy bien escogido. Christian Borle, que ganó el premio Tony por el musical “Somenthing Rotten!”, logra darle muchos matices al personaje principal, mostrándonos su lado más vulnerable y necesitado de afecto, así como también, momentos neuróticos con un humor sarcástico. Brilla como no lo hacía hace mucho. Por este trabajo recibió una nominación a los premios Tony, como mejor actor en un musical.

Mención aparte merece Andrew Rannells, quien inicia el espectáculo como un personaje bastante ligero, pero se roba el show en el segundo acto, obteniendo el pico más alto de emotividad y resignación propia de un hombre al borde de la muerte, sin perder el ingenio y carisma de Whizzer. Así como también Stephanie J. Block, que estuvo brillante en “I’m breaking down”. Muy bien merecidas las nominaciones de ambos al Tony 2017, como mejor actor y actriz de reparto en un musical respectivamente.

Algo muy interesante de la puesta en escena es la escenografía que utilizan. Únicamente usan grandes cubos plomos, parecidos a una versión gigante de los cubos con los que juegan los niños, con los que crean la oficina del psiquiatra de Marvin y su ex esposa, Trina, la habitación de Jason, entre otros. El minimalismo es su clave para lograr la excelencia.

Una de las cosas más increíbles del show es la química de la pareja principal. Christian Borle y Andrew Rannels realmente logran que la audiencia suspire y se suba al barco de su relación, que sientan el inmenso amor que se tienen, y por tal, la profunda depresión que sufren al estar separados. Quizás esto nace de lo bien que se llevan fuera del escenario; se ha visto muchas veces al actor de “The book of Mormom” en el camerino de Borle, mientras ambos ríen sentados en el sofá del recordado “Emmet Forrest.”

“Christian y yo nos servimos copas muy grandes de bourbon después de cada show”, afirmó entre risas Rannels.

“Love is blind. Love can tell a million stories. Love’s unkind. Spiteful in a million ways. (“El amor es ciego. El amor puede contar un millón de historias. El amor es poco amable. Rencoroso de un millón de maneras.”), dice una de las canciones más recordadas del espectáculo y resume bastante bien su contenido.

Falsettos es una obra inolvidable que te hace vivir mil sensaciones diferentes, que ya se ha robado el corazón de todos los fanáticos de Broadway, deberemos esperar para saber si también se robó el de los votantes en los premios Tonys.

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Lucía Alejandra Celis Fídhel

Lucía Alejandra Celis Fídhel