Gobierno charrúa rechazó decisión de EEUU de instalar su embajada en Jerusalén

Uruguay.- El gobierno de Uruguay expresó su “discrepancia” con la disposición del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, de trasladar la embajada de su nación en Israel, desde Tel Aviv a la localidad santa de Jerusalén.

A través de un comunicado de la cancillería, la administración de Tabaré Vázquez se mostró “preocupada” por esa osadía de Estados Unidos que, según entiende, “no contribuye al clima de paz y respeto mutuo necesario para conseguir una solución justa, completa y duradera”.

Según reseñó el portal El Observador, el gobierno uruguayo reafirmó su apoyo a la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del año 1947 que instituyó la creación de un Estado judío y un Estado árabe en el territorio de Palestina, con Jerusalén como “corpus separatum“, es decir una franja sometida a un régimen internacional especial.

Jerusalén es reverenciada por tres religiones: los cristianos, los judíos y los musulmanes, y es centro de los reclamos de palestinos e israelíes que permanecen enfrentados por ese territorio.

Así, el anuncio de Trump de llevar la embajada a Jerusalén involucra reconocer a esa metrópoli como capital de Israel.

En el mismo comunicado, la República del Uruguay reiteró su respaldo a la resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), del año 1980 por la cual se impugnó el intento de Israel de anexar a Jerusalén Este. En ese año, Israel declaró a Jerusalén como su capital “eterna e indivisible”.

El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas instituyó entonces que no reconocería esa disposición unilateral de Israel y solicitó a los Estados retirar sus misiones diplomáticas de Jerusalén como manera de castigo a Israel.

Hoy por hoy las embajadas en Israel se encuentran ubicadas en Tel Aviv. Estados Unidos posee hoy un consulado en Jerusalén.

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¿Quiénes son los radicales israelíes y palestinos?

De un lado están Hamás y el Yihad Islámico entre los ciudadanos palestinos, y Hezbollah en el Líbano apuntalado por la nación de Irán.

Con sus enormes diferencias, poseen algo en común: no permiten que Israel posea un Estado. Son los radicales anti-sionistas y emplean la violencia cada vez que pueden.