Impuesto fronterizo dividió a empresas de EE.UU. y México

Estados Unidos.- El Impuesto de Ajuste Fronterizo (BAT) no aplicado todavía entre Estados Unidos y México ha puesto en tela de juicio las consecuencias que traerán para ambos sectores de esas naciones.

A través de este nuevo impuesto BAT entre  ambos países habrán perdedores y ganadores, por eso los empresarios comenzaron a cabildear los puntos  a favor y contra de la posible medida. Al respecto, los investigadores del Congreso manifestaron que Poder Ejecutivo no puede aprobar unilateralmente el BAT, porque eso sería una atribución exclusiva de los legisladores.

“Las empresas de Estados Unidos y sus trabajadores no están compitiendo sobre un terreno claro con sus competidores extranjeros, porque a su modo de ver, el sistema fiscal es anticuado, y subsidia injustamente las importaciones de bienes extranjeros”.

Entre tanto, una investigación del Congreso estadounidense destacó que el Poder Ejecutivo no puede aprobar unilateralmente el BAT, ya que es una atribución exclusiva de los legisladores, y se debe esperar para acatar la decisión.

La Federación de Empresas de Cadenas Minoristas  (NRF, por su sigla en inglés) lanzó una campaña a favor de los derechos de consumo de los estadounidenses bajo el lema de Estadounidenses por Productos Asequibles, la cual está claramente definida en  contra del BAT. Entre las empresas suscritas a la campaña destacan Walmart, Target, Best Buy, así como otras 100 compañías y grupos.

Presuntamente los medios de comunicación han informado que ese impuesto será de unos $1.700 por año aplicado a los productos, lo que ocasionaría que estos se vuelvan más costosos y por encima del costo promedio para una familia promedio estadounidense. A medida que los costos suban, los consumidores probablemente no resistirán pagar los precios de los productos los cuales serán cada vez más caros.

¿A quién favorece este impuesto? A las empresas ubicadas en los Estados Unidos. El grupo Coalición por productos hechos en Estados Unidos representa a unas 25 empresas, las cuales se beneficiarían con ese impuesto, sino que además podrían recibir apoyo sobre sus exportaciones. Paul Ryan, presidente de la Cámara Baja de Estados Unido, analistas, empresas y gobiernos, fue quien diseño el BAT.

John Gentzel, portavoz de la Coalición, dijo que “las empresas de Estados Unidos y sus trabajadores no están compitiendo sobre un terreno claro con sus competidores extranjeros, porque a su modo de ver, el sistema fiscal es anticuado, y subsidia injustamente las importaciones de bienes extranjeros”.

Ante este panorama Matthew Shay, director ejecutivo de la NRF, explicó que “toda la ropa, calzado y electrónica vendidos en Estados Unidos proviene en un 97 por ciento de otros países. Esto significa que es importado”.

Shay detalló que existe otra dependencia en las materias primas, como azúcar, café, frutas y hortalizas, que como consecuencia de eso, “los consumidores serían los más afectados por ese impuesto, porque la economía de nuestro país es impulsada por los consumidores y cualquier esfuerzo podría agravar las importaciones”.  

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