México: Motín en Penal de Cadereyta dejó 16 muertos

México.- Un motín en el penal de Cadereyta, de 17 horas de duración, lleva hasta ahora un saldo de 16 muertos y 50 internos bajo investigación.

Los disturbios comenzaron la noche del lunes cuando los internos del Penal Cadereyta formaron un motín y secuestraron a tres custodios. Exigían mejoras  de condiciones de su reclusión.

El gobierno de Nuevo León confirmó que hay 16 internos fallecidos y al menos 8 están heridos de gravedad, pero que este número podría aumentar.

Dos de ellos murieron por fuerza letal a la que tuvieron que recurrir las autoridades para controlar esta situación, según lo aseguró el vocero estatal de seguridad.

Los disturbios comenzaron aproximadamente a las 23.30 el día lunes, situación que fue controlada en una hora por parte de la Fuerza Civil; acudieron con 15 patrullas en apoyo a los custodios del lugar. Ese día solo se registraron dos heridos con lesiones leves.

Cuando la fuerza policial se retiró del penal comenzaron por segunda vez los disturbios en los ambulatorios llamados Ampliación y Apodaca, entonces dos internos sometieron a tres custodios, y a dos de ellos los subieron al techo, donde desplegaron sabanas de protestas.

En esta ocasión volvió al penal la Fuerza Civil, la Policía Militar y Federal, a quienes se les hizo difícil el acceso porque los reos habían quemado colchones y otros objetos que impedían el acceso al túnel. No pasó mucho tiempo cuando se vieron columnas de humo y se empezaron a escuchar disparos durante un par de horas.

En horas de la tarde, para impedir que asesinaran a los custodios y a más reos, los organismos policiales decidieron hacer uso de fuerza letal como último recurso.

El Estado realizará una autopsia a fin de que se conozca cuántos internos murieron por acciones entre grupos delictivos y cuántos por fuerza letal.

Desde el penal se escucharon detonaciones, así como ráfagas de armas largas durante 20 minutos, mientras que dos helicópteros comenzaron a sobrevolar el recinto y lanzaron líquido retardante para sofocar áreas que fueron incendiadas.

Más de cien personas se encontraban en la entrada impidiendo el paso. Los familiares que se encontraban afuera solicitando información robaron equipos antimotín que ingresaban en la caja de una camioneta al penal.

También un joven, entre golpes e insultos, rompió los vidrios de un autobús de pasajeros que salía del penal. Rescatistas, paramédicos, policías y agentes federales y estatales fueron agredidos y algunas patrullas resultaron dañadas.