Policía de Miami protegerá a la comunidad LGBT

Estados Unidos.- Este miércoles la Policía de Miami puso a disposición de los habitantes LGBT de esa ciudad un programa destinado a la protección del colectivo diverso sexual.

El programa está dirigido a prevenir los delitos de discriminación y violencia contra dicho colectivo. La información fue suministrada por el jefe de la policía de ese municipio, Rodolfo Llanes, quien indicó que “nuestro compromiso es tratar a esa comunidad de manera igualitaria”.

Los llamados “delitos de odio” contra homosexuales, lesbianas, transexuales y otras identidades de género se incrementaron de manera alarmante en el país, agregó el funcionario.

La iniciativa fue denominada “Un lugar seguro”, y bajo la misma los comerciantes de la ciudad se comprometieron a registrar sus negocios como lugares seguros para la comunidad LGBT.

Las tiendas estarán identificadas con unas calcomanías con forma de placa policial. También tienen los colores del arcoíris, símbolo de la diversidad sexual.

A seis meses de la masacre LGBT de Orlando

Este programa se pone en marcha seis meses después de la masacre en la discoteca gay Pulse, en Orlando, que dejó un saldo de 49 personas muertas.

Las calcomanías comenzaron a ser distribuidas desde el lunes por las autoridades de la ciudad. Los miembros del colectivo LGBT que se sientan acosados o en peligro podrán buscar refugio.
Estos comercios serán considerados sitios seguros hasta que lleguen las autoridades policiales. Seattle fue la primera ciudad en adoptar un programa de este tipo con bastante éxito.
Al respecto, Christopher Moss, vocero policial, dijo que “esto será beneficioso para nuestros residentes. Estamos tratando de evitar y controlar ese tipo de delitos”.
Moss aseveró que en la ciudad de Miami desde hace veinte años no ocurren crímenes de este tipo. Además, las agresiones disminuyeron considerablemente, por lo que prácticamente toda la ciudad es una zona segura.

Para poder formar parte del programa, los dueños de los negocios y sus empleados recibirán un entrenamiento por parte de la policía.

El entrenamiento les permitirá saber cómo actuar y acoger a una persona en peligro. Posteriormente, deberán comunicarse con los funcionarios policiales para que brinden protección a  la persona acogida.