Gucci vetará uso de la piel en sus colecciones a partir del 2018

La industria de la moda sufre tras la fuerte la presión que ejecutan los ecologistas que se oponen al maltrato animal y al uso de la piel a las puertas de los desfiles.

Como efecto positivo, varias marcas se han vuelto más sensibles y han transformado sus políticas con respecto a las pieles.

Armani,  por ejemplo, anunció en 2016 que no incluiría más pieles en sus colecciones.

Ahora Gucci también informó sobre la abstención del uso de las pieles en sus nuevas colecciones a partir del próximo año, y que subastará las prendas de piel que le queden.

Este dinero será entregado a las organizaciones de defensa de los derechos de los animales Human Society International (HSI) y LAV (Italia).

La entrada en vigor de la medida será a partir de la colección primavera-verano 2018, declaró su presidente, Marco Bizzarri, en el London College of Fashion de la capital británica.

Este avance “demuestra nuestro compromiso absoluto en hacer del desarrollo sostenible un elemento inseparable de nuestra actividad”, añadió.

Un “efecto contagio” en la industria

El gesto de Guccimodifica el horizonte” y “tendrá un efecto contagio enorme en el mundo de la moda”, reaccionó la presidenta de HSI, Kitty Block, en un comunicado.

“No es moderno”, manifestó Bizarri, a la pregunta de Business of Fashion sobre si continuar usando pieles animales es justificado.

“Ser socialmente responsable es uno de los valores centrales de nuestra casa, y seguiremos esforzándonos por mejorar el medio ambiente y el trato de los animales. Esperamos que esto llame a innovar y aumente la conciencia, en pos de una industria de la moda y del lujo mejor, extendió en el comunicado.

Yoox Net-a-Porter declaró lo mismo hace unos meses, pero si hay alguien que lucha en esta causa es Stella McCartney; la diseñadora británica que es militante de PETA (organización que lucha por los derechos animales) y una vegetariana practicante.

Ella no utiliza para sus diseños ni pieles de animales ni cuero ni seda, como tampoco lana de la Patagonia, según decidió en 2015 tras ver un video de la organización animalista PETA en el que se mostraban las condiciones en las que vivían los animales en la granja que le proporcionaba material a su marca. Lo mismo hizo Hugo Boss.