Brasil: Aguas contaminadas perturban a nativos

Brasil.- El agua contaminada mata cada día a más peces y tortugas taricayas. Al mismo tiempo, el río se encuentra “fuera de ciclo” y crece o mengua repentinamente, sin respetar las estaciones, destacaron tres nativos del pueblo munduruku, estudiantes de Derecho en el sur de la Amazonía carioca.

Según reseñó el portal Inter Press, la variación de los flujos naturales del río Teles Pires, causada por cuatro centrales hidroeléctricas, una en ejercicio desde el 2015 y las demás aún en edificación, estaría disminuyendo la pesca, primordial fuente de proteínas de los nativos que viven en el tramo bajo de la cuenca.

“En la crecida los peces ingresan al ‘igapó’ y quedan enganchados al bajar el agua con rapidez inusual”, manifestó Aurinelson Kirixi, de 26 años de edad. El igapó es un vocablo brasileño que hace alusión a la orilla boscosa e inundable de los ríos amazónicos, donde la fauna marítima suele buscar alimentos.

Eso contiene a las taricayas (Podocnemis unifilis), una especie de tortuga todavía cuantiosa en la Amazonía brasileña, cuya carne resulta “tan significativa como los peces para nosotros”, señaló el joven munduruku a IPS durante un recorrido por los territorios afectados directamente por los proyectos hidroeléctricos.

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“Es inclusive más sabrosa”, coincidió con sus dos colegas. Pero “se encuentra amenazada de extinción, ya las vemos en menor cantidad y probablemente nuestros hijos no las observarán sino en fotos”, se lamentó Dorivan Kirixi, igualmente de 26 años de edad.

“Mueren los peces y de igual forma las taricayas”, porque el agua se contaminó por las obras río arriba, manifestó Isaac Waru, de 27 años, que no pudo estudiar Administración porque no existe esa carrera en  Alta Floresta, una ciudad de cincuenta mil habitantes en el norte del estado  de Mato Grosso, en el centro-occidental de la República de Brasil.

Los nativos evitan ingerir el agua del río, inclusive bañarse, después de producirse casos de diarreas, comezón y problemas en los ojos, sustentaron los tres estudiantes, provenientes de tres aldeas diferentes. Para volver a sus hogares, ellos deben viajar por lo menos ocho horas, la mitad por vía terrestre y la otra por el río.