La brecha salarial entre hombre y mujer es del 27%

Buenos Aires- La charla “El impacto de las medidas económicas en la vida de las mujeres” estuvo a cargo de la Coordinadora Nacional de Mumala Raquel Vivanco, la Doctora en Economía Mercedes D’Alessandro y la diputada nacional por Libres del Sur, Victoria Donda.

En el marco de una invitación realizada por las Mumala (Mujeres de la Matria Latinoamericana) se llevó a cabo una charla sobre la economía y el rol de la mujer en el mercado laboral. Contó con la introducción de Raquel Vivanco y la participación de Mercedes D’Alessandro, economista y miembro del grupo Economía Femini(s)ta (http://economiafeminita.com/), espacio en donde se divulgan datos sobre la economía con perspectiva de género y la diputada Victoria Donda.

Las mujeres en promedio destinan 4 horas de su día a tareas del hogar, trabajo que no es reconocido ni remunerado. Desde la inserción al mercado laboral de las mujeres, éstas llegan a trabajar entre 8 y 9 horas fuera de la casa, y cuando regresan siguen trabajando dentro del hogar, trabajo que hoy en día es invisibilizado. Para Raquel Vivanco, este tiempo extra que la mujer dedica a la casa es lo que la imposibilita a tener las mismas oportunidades laborales que los hombres.

También, este tiempo que las mujeres emplean en la limpieza de la casa y el cuidado de otras personas implican para la misma una doble jornada laboral. El tiempo que las mujeres destinan al hogar, es tiempo que ellas no dedican a su propio cuidado, dejando de lado muchas veces su carrera profesional e incluso su salud.

En este marco, la coordinadora de Mumalá planteó que según un estudio del INDEC sobre el uso del tiempo, las mujeres destinan 4 horas más de su tiempo por día a las tareas del hogar que el hombre. “Esa desigualdad que existe, no solo en que cobremos menos, en que estemos más precarizadas, en que seamos las más pobres dentro de los pobres, dan cuenta de esto, sino que la situación es más compleja” aserguró Vivanco.

Asimismo afirma que es imprescindible que primero se visibilice este trabajo y que el mismo sea remunerado. Incluso la doble jornada laboral acarrea muchas veces problemas de salud, siendo la primera causa de muerte en mujeres los paros cardio respiratorios. Según Raquel, estos problemas surgen debido al estrés y las diversas situaciones que las mujeres viven en lo cotidiano, estrés que muchas veces es ignorado.

Por estos motivos, y para reducir las relaciones desiguales de poder, la coordinadora de Mumala entiende que es vital que el hombre también cumpla un rol protagónico en el hogar y en el cuidado de los niños de la familia, pudiendo éste acceder a licencias de paternidad más extendidas en el tiempo, ya que actualmente en Argentina se le otorgan sólo 3 días.

La economista Mercedes D’Alessandro, por su parte, expresó que en las discusiones económicas en ámbitos educativos y laborales, no se toman planteos de la mujer. En ese sentido, la economía feminista aparece como algo nuevo y accesorio.

Según D’Alessandro, en todo el mundo las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo trabajo. Es así que “lo que un hombre gana en 1 año, la mujer lo gana en 1 año y tres meses de trabajo” afirma la economista. La brecha salarial entre hombres y mujeres es del 27% en Argentina. También afirma que esta brecha existe en todos los países del mundo, aunque la misma es menor en los países nórdicos como Suecia, Finlandia o Islandia (con una brecha del 12%). Tales países vienen empleando políticas de género desde la década de los 60, por ejemplo: licencias de paternidad e incentivos para los trabajadores varones que participan en tareas del hogar, entre otros.

Paola Olari Ugrotte y Alejandra Malcorra de Mujeres de la Matria Latinoamericana - MuMaLá

Fotos de :Paola Olari Ugrotte y Alejandra Malcorra de Mujeres de la Matria Latinoamericana – MuMaLá

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la brecha del 27% se da entre las mujeres que trabajan en blanco. Del total de las mujeres que trabajan fuera del hogar, el 40% lo hace en negro. Mercedes afirmó que “entre las mujeres que tienen trabajos precarizados la brecha es mucho más alta aún, alcanza casi el 40%”. Esto significa que no sólo las mujeres ganan menos que los hombres, sino que también al tener un trabajo precarizado ganan aún menos.

Es fundamental remarcar también que además de haber una desigualdad de género, dentro de las mujeres también hay otra división: la mujer blanca gana más que la mujer negra o la campesina. Tampoco el salario es el mismo para una mujer soltera que para una que es madre o es residente de zona rural.

Otro dato relevante es que una mujer que trabaja full time, dedica más tiempo al cuidado del hogar que un hombre que está desempleado. Tal dato surge de la encuesta realizada por el INDEC sobre el uso del tiempo.

D’Alessandro informó también que la tasa de actividad de las mujeres es del 54% y que ésta baja al 36% si la mujer es madre. En contraposición, cuando un hombre se convierte en padre, trabaja más horas que antes para compensar la salida de la mujer del mercado laboral. Es por ello que la mujer pierde la chance de crecer al ausentarse del sistema. Muchas de ellas postergan la maternidad para poder progresar en su carrera profesional. Incluso algunas empresas multinacionales ofrecen gratis a sus empleadas el congelamiento de óvulos para que las mismas no se ausenten del trabajo. El congelamiento de óvulos tiene un precio de 10.000 dólares, precio que la empresa prefiere pagar antes que prescindir de una empleada.

Uno de los ejemplos más llamativos que presentó la Doctora en Economía es que en Estados Unidos no existe licencia de maternidad. En su lugar hay una licencia familiar que consiste en tres meses sin goce de sueldo.

Victoria Donda, diputada nacional, afirmó en la charla que “Creo que es necesario que el Estado garantice un sistema integral de cuidados para que las mujeres puedan participar en el espacio público, he presentado en el Congreso leyes de ampliación de las licencias para promover que los hombres asuman la crianza de manera igualitaria con las mujeres, otro de los temas analizados con datos muy concretos por Mercedes D’Alesandro. Allí el Congreso puede hacer su aporte”.

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Fotos de: Paola Olari Ugrotte y Alejandra Malcorra de Mujeres de la Matria Latinoamericana – MuMaLá

Como bien decía Raquel Vivanco,“Está asumido que somos las mujeres quienes llevamos adelante las tareas domésticas” y es por ello que muchas mujeres se ven relegadas en comparación del hombre cuando de crecer profesionalmente se trata. Asimismo, la brecha salarial del 27% se convierte en el ejemplo más claro de la desigualdad laboral entre ambos sexos. La discriminación que implica que una mujer gane menos que un hombre por el mismo trabajo, es una discriminación que el Estado perpetúa cuando no interviene para modificar esta situación.

Como dijo alguna vez la economista marxista Silvia Federici sobre la mujer que realiza las tareas domésticas por el sólo hecho de ser mujer: “Todo eso que ustedes llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pago”.

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Florencia Sosa

Florencia Sosa

Estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires

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