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La grieta del periodismo argentino

“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa; poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar”, dijo alguna vez Horacio Verbistky -periodista argentino-. Lo oculto, lo que no se quiere que se sepa, es al fin y al cabo la verdad, pero ¿es el periodismo argentino un buscador y revelador de verdades?
Victor Hugo Morales -periodista uruguayo- opina que se ha perdido “la búsqueda de la verdad” porque los multimedios, como el Grupo Clarín, están a abocados a crear “opinión pública” en vez de información. “Cuando vimos a esos odiadores que se expresaron el 18F por la muerte de (Alberto) Nisman, veíamos a toda una sociedad absolutamente enferma. Nadie esperaba datos reales de lo que había sucedido con Nisman, se lanzaban a acusar a la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) de asesina”, ejemplifica.
Asimismo, Luis Majul -también periodista, pero de nacionalidad argentina- subraya el punto de que el periodismo argentino haya perdido el camino, pero no cree que la información sea manipulada por el Grupo Clarín. “Este gobierno estableció una política sistemática de manipular la información”, embiste y agrega que con la compra de medios, como C5N, por “empresarios oficialistas”, el “operador” toma el lugar del periodista.
“Un operador es alguien sin otro criterio más que la plata”, lanza Majul contra Roberto Navarro -periodista de C5N-. Navarro había publicado una reunión “secreta” entre empresarios y economistas de Propuesta Republicana (PRO), que luego fue desmentida. En realidad, se trataba de una reunión pública del Consejo Interamericano de Comercio y Producción.
“El poder produce saber”, pensó Michel Foucalt -filósofo francés- y en ese sentido Majul expone al Estado como el “poder real”. “El Estado tiene más poder que el Grupo Clarín”, afirma el periodista. Por otro lado, Morales expone que es tal el flujo de información -diarios de circulación nacional, canales de 24 horas diarias, entre otras formas- de Clarín que “disciplinan” a la población: “vos no elegís, a vos te eligen, vos crees que elegís Clarín”.
Lo cierto es que la libertad de decisión individual se ve mermada. Es tal el flujo de información fugaz y dinámica que puede generar manipulación. Hay una “grieta” y en el medio está el ciudadano común, según se ubique, en una “guerra sin cuartel”.

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