Las comunidades nativas de América Latina tienen sus propias festividades

América Latina.- Mientras una parte del mundo celebra las festividades para el nuevo año 2018 durante el mes de diciembre, las comunidades nativas de Latinoamérica lo hace en el mes de junio.

En los actuales momentos se han comenzado a observar la preparación para las festividades de Año Nuevo mientras que en Bolivia todos los 21 de junio se celebra el Año nuevo Andino, en Argentina la Noche más Larga y en Chile el WeTripantu o Nquillatún que significa “salida del nuevo sol” en lengua mapuche.

Esto sucede motivado a que los pueblos originarios identificaron los Los pueblos indígenas identificaron los períodos del año en que el Sol se alineaba con el ecuador de la Tierra, es decir, los equinoccios y los momentos en que alcanzaba su mayor altura en el cielo, los solsticios.

Para esta fecha se produce el solsticio de invierno que es considerado por los nativos como un renacer porque culmina el tiempo de la cosecha y la tierra comienza a prepararse para su nuevo tiempo de fertilidad.

Esta es la noche más larga del año, luego de ese momento clave y durante los 6 meses que les siguen, las noches son más y los días más largos. En el ambiente se puede percibir que hay más luz y eso trae mayor abundancia.

¿Cuáles son las comunidades involucradas?

Los pueblos de la comunidad andina que participan en estas festividades realizan rituales del Año Nuevo son los Aymara, Quechua y Atacameños. Ellos conmemoran a la Pachamama o madre tierra y al padre sol o Tata Inti. Le solicitan que venga un año productivo y rico en animales y cosechas para la comunidad.

Durante la celebración del año nuevo mapuche, WeTripantu, el pueblo originario de Chile, que se celebra en las zonas de la comuna de Lautaro en la Araucanía o en Temuco, preparan su propia festividad en las grandes ciudades chilenas de Concepción y Santiago.

“En la naturaleza está todo dado, sólo se debe observar”, reveló encargado del Programa Patrimonio Indígena de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), Juan Ñanculef Huiaquinao.

Explicó que en estas fiestas la base fundamental es la sabiduría basada en la observación constante y metódica de la naturaleza, su método de aprendizaje se conoce como “inarrumen”, “utilizaban el mismo método socrático utilizado en occidente: observación e inducción”.

Ñanculef precisó que los conocimientos astronómicos de la comunidad mapuche los ayudaron a diferenciar los movimientos de la Tierra. El de rotación fue llamado chünküzmapu que significa redondez de la Tierra y la traslación tüwaymapu, giros de la Tierra.

Festividades mágicas en Latinoamérica

El conocimiento y la observación constante de estos fenómenos naturales les sirvió para la creación de su propio calendario, el cual indica que el año está compuesto por un año de 364 días, distribuidos en 13 meses “küyen” y 28 días “antü”.

En Argentina, La Fiesta Nacional de la Noche Más Larga, se celebra cada 21 de junio en Tierra del Fuego. Este día se recuerda la llegada del invierno y muchos pueblos originarios reconocen el comienzo de las estaciones y lo ligado que está a los cultivos.

A partir de la noche del 20 de junio y hasta la salida de los primeros rayos del sol, el 21 de junio se hace la velación al fuego esperando su energía. Los asistentes a la celebración se sientan de manera circular y comparten el calor del fuego en la noche más fría de invierno.

Los ancianos sabios comparten sus conocimientos toda la noche, explican cómo el fuego es dador de vida y por qué debemos agradecer su compañía, porque los seres humanos también son fuego, ya que en sí mismos poseen la energía que los impulsa a luchar cada día.