Cultura

Lo que dejó la visita de Coetzee en la Feria del Libro

42° Feria Internacinoal del Libro en Buenos Aires.-El escritor sudafricano estuvo ayer junto a otros célebres representantes de las letras en una charla abierta que reflexionó acerca de la relación entre las literaturas del Sur.

John Coetzee es un escritor sudafricano, ganador del Premio Nobel de Literatura en el año 2003. Además de una extensa cantidad de ensayos, escribió 15 novelas, entre las que se encuentran “Desgracia” y “Esperando a los Bárbaros” como sus más reconocidas. Actualmente reside en Australia y dará una cátedra con su nombre este año en la Universidad de San Martín.

En el día de ayer estuvo presente en una mesa redonda en la Feria del Libro que contó con la presencia de otras reconocidas figuras de las letras. Ivor Indyk, australiano, ensayista y profesor de literatura en la universidad Western Sidney; Delia Falconer, escritora australiana y profesora de escritura creativa en la Universidad Tecnológica de Sidney; Luis Chetarroni, escritor argentino, autor de la novela “La bestia equilátera” y ensayos; Selva Almada, ensayista y novelista argentina.[pullquote]John Coetzee es un escritor sudafricano, ganador del Premio Nobel de Literatura en el año 2003.[/pullquote]

El tema que se puso en discusión fue introducido por Anna Kazumi Stahl, coordinadora de la cátedra Coetzee, estadounidense, doctora en letras en Barkley y coordinadora del encuentro de ayer. “La temática en torno a la cual gira la cátedra Coetzee se refiere a tratar de descubrir si existe algo como Literaturas del Sur a partir de sus relaciones. Borges en una conferencia en 1951 entendió a la tradición como un pseudoproblema. Entonces, en esta era de globalización, ¿tiene sentido hablar de territorialización de la escritura?”

El tópico a debatir estaba sobre la mesa y cada miembro expresó su opinión desde la realidad de cada uno. Luis Chetarroni reconoció que “a pesar de la encontrarnos en un mundo globalizado, sí hay preocupación por cuestiones territoriales”. Selva Almada, en cambio, se mostró acorde con la declaración de Borges. “La escritura no tiene fronteras, sin embargo, cada literatura debe conservar su particularidad, no me interesa algo unificador de la literatura. Es interesante que se conserven los diferentes niveles regionales literarios de nuestro país. Internet facilita la traducción y circulación de textos, eso es positivo en cuanto a que no existan fronteras, pero cada literatura debería conservar sus particularidades, es lo que la hace interesante”.

Delia Flaconer supo dar su opinión desde la visión de su país al reconocer que no se reconocen como literatura nacional novelas desde diferentes perspectivas, como es el caso de escritores indígenas u homosexuales, por lo que es fundamental primero abrirse ante estas visiones para entender las relaciones entre la literatura argentina y australiana.

Coeztee afirmó que Australia definitivamente pertenece al Sur por sus límites, territorio y posición, por lo que es posible encontrar similitudes entre la literatura de ese país y la argentina desde una visión de países relegados geográficamente. Sin embargo, reconoce que son realidades distintas y cada literatura al mismo tiempo tiene marcados rasgos particulares.

Anna Stahl se permitió fomentar a los miembros de la mesa a que ahonden sobre el idioma de cada país: Una vez que se reconocen como países similares, ¿existen diferencias idiomáticas entre el idioma provincial y el de las metrópolis?

Selva Almada declaró que reconoce en Argentina un giro y un conjunto de particularidades propias de cada región. “Dentro de las grandes fronteras se dan esas particularidades; hay diferencias de contexto e idiosincrasia fácilmente reconocibles desde donde se escribe”. Luis Chetarroni retomó sus palabras y afirmó que el problema argentino reside en la centralización de la literatura. Al mismo tiempo, existe un acento propio de cada lugar que enriquece a la literatura.

Ivor Indyk sostuvo que existe una gran diferencia entre la noción de “provincia” en La Argentina y en Australia. Mientras que en el país latinoamericano se debe esa mención a la ubicación territorial, en el país austral las diferencias son culturales, por lo que la primera misión del país es integrar a todas las diferentes literaturas. Delia Falconer coincidió en que e Australia no hay literaturas regionales como en América latina, debido a que “los escritores son de las grandes ciudades, incluso aquellos que escriben del exterior lo hacen desde las ciudades”. Afirmó también que la diversidad de voces no hace más que dotar de diversidad a la literatura.

La Feria del Libro cada año nos ofrece renovadas oportunidades de codearnos y conocer un poco más el pensamiento de grandes figuras de la literatura a nivel internacional. Sin dudas la presente edición no será menos recordada. La presencia de John Coetzee dota de prestigio y da sobrada cuenta del interés y de la vigencia en el interés de la cultura en nuestra comunidad y en toda la región latinoamericana.

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