Michel Temer

Michel Temer se sometió a revisión de sus últimas operaciones

Brasil.- Michel Temer, presidente de Brasil, afirmó que está muy bien de salud, luego de someterse a una revisión integral.

Desde Sao Paulo, donde acudió a la cita, dijo “estoy muy bien, aunque a toda hora alguien me quiera matar”. Detalló que quizá algunos por voluntad real y otros por desinformación, dijo en son de broma el presidente. Esto tras ser interrogado por un diario local este jueves, en relación a los problemas urológicos .

“Pasé por tres cirugías, tuve una infección a fines de año y no pude pasar cuatro días en la playa como habría querido “.

Temer en especulaciones

Temer, de 77 años y quien termina su mandato este año, ha caído en numerosas especulaciones a través de medios .

El jefe de Estado manifestó hace una semana en declaraciones a periodistas que está “perfecto” y “muy recuperado” de los citados problemas de salud.

En octubre fue sometido a una intervención de la próstata; recién recuperándose, sufrió una angioplastia en tres arterias coronarias.

Todo esto poco antes de ser intervenido nuevamente por problemas urológicos en diciembre. En ese mes se vio obligado a suspender la gira por el sureste de Asia.

Casi finalizando diciembre, sufrió de nuevo una fuerte infección urinaria y le fue colocada una sonda.

Para aclarar cualquier duda, el mandatario de Brasil se dejó ver y fotografiar por los medios de su país hace una semana.

En esa ocasión lució ropa deportiva y se preparaba para realizar una caminata en el palacio presidencial, asegurando estar recuperado.

Del  resultado de este nuevo examen que se practicó, Temer podrá decidir si asiste al foro económico mundial de Davos.

Fin del poder de Temer

Temer también aprovecho su entrevista con medios para defenderse de los señalamientos de corrupción de lo cual ha sido objeto.

“Los investigadores me conocen de toda la vida, saben que no tengo yates, jets, haciendas, ni nada de eso. ¿Y permiten que me llamen ladrón? Es muy duro vivir con eso”.

Temer lleva un año en el poder, al cual asumió tras ser destituida la presidenta constitucional Dilma Roussef, siendo su vicepresidente.

Desde allí inició una batalla política para mantenerse en el poder y sortear el proceso desde la Corte Suprema de Justicia.