Mónaco, un pequeño país repleto de lujo

Mónaco.- Si le gustan los viajes de gran lujo, y su presupuesto se lo permite, pase unos días en Mónaco, el segundo país más pequeño de Europa, después del Vaticano.

Pero si realmente quiere conocerlo, y su presupuesto es muy limitado, pase al menos un día visitando parte de sus atractivos turísticos.

El transporte público desde Niza a Mónaco no es costoso

Para ir a Mónaco puede hacerlo desde Niza en transporte público o en tren. El paseje es muy económico y el recorrido es corto y bastante encantador.

Los autobuses llegan a la Plaza de Armas del principado, de dimensiones bastante reducidas, pero muy pintoresca. En el centro está el Marche de la Condamin, un mercado de vegetales y verduras.

Desde allí puede ir caminando al Palacio de los Príncipes de Mónaco. Para llegar, puede subir caminando por la Rampe de La Mayor, llegará a la plaza que hay delante del Palacio y tendrá hermosas vistas del puerto.

Palacio de Mónaco

En la plaza hay varios miradores, a ambos lados. Tome fotos del Puerto Hércules, con sus numerosas y lujosas embarcaciones. Al fondo verá el Casino de Montecarlo.

Una vez en el Palacio puede tomar un paseo guiado que dura un poco más de media hora. En el interior del mismo no está permitido hacer fotografías. Puede comprar una entrada combina al Palacio y el Museo Oceanográfico. Si tiene tiempo, espere hasta las 12 del mediodía y observe la ceremonia del cambio de guardia.

Camine hasta el Palacio de Justicia y la Catedral, justo al lado. En ella están las tumbas del príncipe Rainiero y su esposa la princesa Grace, una exestrella de cine que murió en un accidente de tráfico en 1982.

Catedral de Mónaco

No deje de ver la Capilla de la Misericordia, construida en 1639. En ella se conserva una talla del Cristo Muerto, de madera.

Es el momento para caminar por las estrechas callejuelas de Mónaco y sus innumerables plazoletas, llenas de restaurantes y pequeñas tiendas. Baje hasta el Puerto Hércules, paseando por el Boulevard de Albert I y luego suba hacia la plaza del Casino. En el camino hay varios miradores, deténgase y aprecie las vistas panorámicas del puerto.

En la Plaza del Casino de Montecarlo el lujo es evidente. Siempre hay muchos automóviles exclusivos estacionados en la puerta. La entrada es libre al Casino, solo se exige ir vestido de manera apropiada, pero si su presupuesto es escaso, le recomendamos solo mirar y no detenerse a jugar.

Casino de Montecarlo

Al lado del Casino está el Hotel de París, el más lujoso de Mónaco y uno de los más caros del mundo. Entre y camine por la recepción y los comedores.

Muy cerca está la Curva de Loews, la más famosa de las competencias de Fórmula 1. Está a menos de 100 metros del casino.