Murió Helmut Kohl, gigante de la reunificación germana

Alemania.- En una actualidad tan infectada de temáticas políticas e hipérboles, resulta necesario dejar mucho de lado para hacer justicia y un alto a la  categoría, personalidad, peso político y a la preeminencia o notabilidad histórica de Helmut Kohl que sucumbió a la edad de 87 años en su vivienda en su Ludwigshafen natal.

En este sentido, el funcionario diplomático alemán Kohl fue un gigante de la política alemana en la misma proporción en que lo fueron los dos otros grandes secretarios diplomáticos históricos de la Nación alemana, Otto von Bismarck y Konrad Adenauer.

Según reseñó el portal ABC, los tres compartieron algo que muy pocos oficiales políticos llegan a concebir y menos a disfrutar y es el brinco desde el gran triunfo político a la perfección nacional. Otto von Bismarck consolidó Alemania bajo Prusia, Adenauer reconstruyó la nación de Alemania occidental y la fondeó en la autonomía y Kohl alcanzó a reunificar Alemania, lo que tantos habían estimado  como un sueño improbable. Administró Alemania por espacio de 16 años, más que nadie salvo Bismarck. Asumió el poder en una patria fraccionada y la concedió reunificada y cristalizada como una gran potencia de más de 80 millones, con pleno convenio y respeto de todas las potencias que habían vencido a la Alemania nazi.

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Helmut Kohl fue uno de los muy pocos preferidos en la historia a los que se consigue imputar un papel personal concluyente en una modificación primordial en la historia de su nación, de Europa y del mundo. Fue en los años 1989 y 1990 en los que consiguió esa gloria y por la que Alemania nunca conseguirá explicarse sin su nombre. Fue en aquel momento cuando esa mejor receta de cordialidad, estabilidad y persuasión; adquirió sus milagros negociadores, el mayor de ellos conquistar a la Unión Soviética para que admitiera una Alemania unida integrante de la OTAN.

Los encuentros de Kohl con Gorbachov son instantes milagrosos en la tradición e historia europea. Kohl, católico, erudito en historia y joven militar a los quince años en las declinaciones de la guerra hitleriana, vio de primera mano el infierno nazi, los vestigios y la ocupación. Y entendió llegado el instante como pocos la pulsión de la autonomía que se liberó en el este de Europa a partir de los acontecimientos de Polonia de 1981 y la llegada ello reformista Gorbachov en  el año 1995.