Ola migratoria venezolana colapsó capacidad de atención de Colombia

Colombia.- La enorme cantidad de migrantes venezolanos que llegan cada día a Colombia colapsó la capacidad de atención de las autoridades de ese país. 

Los venezolanos y los colombianos retornados escapan de la difícil situación que atraviesa Venezuela.

Cientos de personas hacían filas en las afueras de las oficinas gubernamentales y en las empresas de giros.

La demanda de servicios de los miles de extranjeros y colombianos que retornan desde Venezuela excedió la capacidad de respuesta.

Las instituciones y empresas de las zonas fronterizas no estaban capacitadas para atender el volumen del flujo migratorio.

En los últimos meses la cantidad de ingresos, legales e ilegales, aumentó considerablemente.

Los venezolanos cruzan la frontera en busca de alimentos y medicamentos, e incluso, de oportunidades de trabajo.

Mientras que los colombianos lo hacen para intentar restablecerse en su país de origen. 

Entidades como la Registraduría o la Terminal de Transportes de Cúcuta señalaron que la demanda no podría ser satisfecha. 

Cerca de 250 personas pasan la noche en los andenes y parques públicos, a la espera de ser atendidos.

“Es realmente preocupante lo que está sucediendo en la ciudad. Lo que estamos viviendo nosotros”, indicó Carlos Yáñez Jaimes, jefe de la Oficina de Recaudo del Terminal de Cúcuta.

Según Migración Colombia, en los últimos nueve meses, se produjeron un millón de registros entre salidas y entradas de personas originarias de Venezuela. 

Colombia no tiene capacidad de respuesta

Para la Veeduría de Derechos Humanos Operación Libertad, la situación mostró la crisis humanitaria en Venezuela.

Pero también la incapacidad del Estado colombiano de responder a las necesidades de quienes llegan.

“Hemos percibido que los tumultos de personas se forman porque no saben dónde adelantar sus trámites“, explicó Yolanda Olarte de Operación Libertad.

“Creemos que si se hace una buena orientación, estas concentraciones de migrantes se dispersarían rápidamente”, dijo Olarte.

También la ciudad de Bucaramanga se convirtió en punto de llegada de los ciudadanos venezolanos.

Muchos duermen en parques, en cartones o en carpas, a la espera de tramitar un permiso temporal de trabajo.

De acuerdo con datos extraoficiales del Concejo de Bucaramanga, cerca de 17.000 venezolanos llegaron a esa ciudad.