Papa Francisco contra los falsos ídolos

Vaticano.- En una nueva catequesis de la Audiencia General, el Papa Francisco criticó a los ídolos que los hombres se construyen para encontrar la felicidad y sólo son “falsas esperanzas”.

Este miércoles, luego de saludar a los presentes, el Sumo Pontífice fue de lleno a la temática de la catequesis que trató. Se centró en la Biblia como el escudo que nos protege contras las falsas esperanzas que el mundo nos brinda, que son inútiles e insensatas. Hizo alusión al dinero, las alianzas con los potentes, los videntes, seguridades de la mundanidad y las falsas ideologías.

No es la primera vez que el Papa recurre a estos temas. Lo ha hecho en numerosas ocasiones, como por ejemplo durante sus primeros meses de ordenación papal. Un 20 de septiembre de 2013, el sucesor de San Pablo señaló que “No se puede servir a Dios y al dinero”.

Luego, hizo puntapié en la forma en que las personas caen en estos ídolos, y en la mayoría de las veces ocurre cuando estamos agobiados o nos desviamos del camino: “Yo confío en Dios, pero la situación es un poco fea y yo necesito una certeza un poco más concreta. ¡Y ahí está el peligro! Y entonces estamos tentados en buscar consolaciones incluso efímeras, que parecen colmar el vacío de la soledad y mitigar el cansancio de creer”. Y respecto a las alegrías y el bienestar, insistió en que “A veces las buscamos en un dios que pueda doblegarse a nuestros pedidos y mágicamente intervenir para cambiar la realidad y hacerla como nosotros queremos“.

Se necesita permanecer en el mundo pero defenderse de las ilusiones del mundo

«Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres. Tienen boca, pero no hablan, tienen ojos, pero no ven; tienen orejas, pero no oyen, tienen nariz, pero no huelen. Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan; ni un solo sonido sale de su garganta. Como ellos serán los que los fabrican, los que ponen en ellos su confianza» (Sal 4-8) rezan las Sagradas Escrituras. Y a propósito de esto Francisco alertó que hay una tendencia a reducir a Dios según nuestros esquemas e ideas de divinidad, como si Dios se nos pudiese asemejar o ser predecible.

Por último, antes de hacer la bendición, advirtió a los católicos que “se necesita permanecer en el mundo pero defenderse de las ilusiones del mundo”.

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Estudiante de Comunicación Social y Periodismo. Redactora en Segundo Enfoque.

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