Presidente checheno quiere “purificar su país de homosexuales”

Chechenia.- La comunidad LGBT de Chechenia sigue siendo blanco de ataques por parte de las instancias gubernamentales.

El presidente de ese país, Ramzan Kadyrov, dijo durante una entrevista concedida al canal de televisión estadounidense HBO: “Si hay gays en Chechenia, llévenselos para Canadá. Por Dios, llévenselos para que no los tengamos aquí, para purificar nuestra sangre. Si los hay, llévenselos”.

El mandatario indicó que las acusaciones de tortura contra homosexuales por parte de la policía de Chechenia no tienen fundamento alguno.

Expresó que quienes aseguran eso “son el diablo. Hay que deshacerse de ellos. No son hombres. Que Dios los castigue por las acusaciones que lanzan contra nosotros. Tendrán que responder ante el Todopoderoso”.

La policía chechena intentó realizar acusaciones falsas contra homosexuales para justificar su encarcelamiento

Las torturas a personas de la diversidad sexual y la existencia de campos de concentración fueron denunciadas por el diario ruso Novaya Gazeta el pasado mes de abril.

Igor Kochetkov, de la Red LGTB de Rusia, confirmó las denuncias y señaló que la policía chechena intentó realizar acusaciones falsas contra homosexuales, para justificar su encarcelamiento por motivos diferentes a su orientación sexual.

Desde el siglo XVI, Chechenia pertenece a Rusia. Su población es en su mayoría musulmana sunnita, y repudian a los integrantes de la comunidad LGBT, al punto de aupar que se cometan crímenes de odio y asesinatos para “lavar la honra” de aquellas familias con un miembro diverso sexual.

Luego de la disolución de la Unión Soviética, algunos militares chechenos intentaron lograr la independencia y crearon el Emirato Islámico de Ichkeria, siguiendo el modelo de los talibanes afganos, con apoyo de Estados Unidos.

Kadyrov es hijo de Muftí Ahmad Kadyrov, quien apoyó inicialmente la formación del emirato, pero luego ayudó a los rusos a vencer a los islamitas.

En Rusia la homosexualidad fue brutalmente reprimida durante la época comunista. No así durante el imperio zarista.

Algunos parlamentarios rusos ven la homosexualidad como una enfermedad contagiosa, que debe ser erradicada por completo del territorio. Y Kadyrov comparte esa teoría, por lo que permite las persecuciones a homosexuales en su país.