Princesas Disney: ¿nuevos modelos femeninos?

Del paradigma romántico a la cuestión identitaria

Existe una cierta mirada crítica respecto del viejo paradigma de la princesa. Aquel lugar ambicionado por generaciones enteras de niñas se encuentra hoy cuestionado fuertemente, y uno de los principales blancos es la industria Disney. ¿Puede sostenerse el estereotipo encarnado por personajes como Cenicienta, Blancanieves, Aurora? ¿Cómo incide en el público infantil la oferta simbólica de mujeres dóciles y cuerpos perfectos? ¿De qué modo se adecuan las nuevas producciones cinematográficas a las aspiraciones femeninas actuales?

Ambos personajes, Rapunzel y Elsa, tienen un poder que les ha sido conferido desde el nacimiento. Lo interesante es que el ejercicio de este poder, irónicamente, no se traduce en un beneficio sino en un perjuicio para las princesas

El imaginario colectivo contemporáneo se aleja cada vez más del concepto de príncipe azul. El rol social de la mujer no sólo se corrió de las tareas domésticas, sino que enfrenta en modo directo el ideal romántico. En el marco de una sociedad de relaciones laxas y nuevas constituciones familiares, la mirada está puesta en otros vínculos que expanden el tradicional binomio hombre / mujer.

El estereotipo anterior anclaba la identidad femenina en la relación romántica y postulaba como únicas formas de realización posibles el matrimonio tradicional y la experiencia de la maternidad. Esta concepción es insostenible en el marco actual. Independientemente de cierta publicidad que apela al “ser femenino” e intenta enaltecerlo (alimentos dietéticos, productos de limpieza, determinadas marcas de ropa) es claro que este modelo se encuentra en tensión. La reacción ha sido tan fuerte que en nuestro país ha comenzado a editarse una colección singular de libros: la serie “Antiprincesas”, que pone en el centro de la escena a figuras como Frida Kahlo, Violeta Parra o Juana Azurduy. Son estos los nuevos modelos femeninos, cada vez más alejados de una Bella Durmiente que aguarda el beso del gallardo príncipe.

¿De qué manera Disney busca emplazar el cuento de hadas en este nuevo paradigma? Cualquier empresa debe ser flexible para sobrevivir al paso del tiempo y a los gustos cambiantes del público; la industria infantil no es una excepción. Con mucha sagacidad, las películas de Disney han logrado correr el eje del foco romántico a cuestiones más actuales. Si los viejos cuestionamientos eran “¿con quién me caso?” “¿cómo puedo acceder al ideal romántico?” “¿alguna vez encontraré a mi media naranja?” las preguntas que atraviesan a las mujeres hoy se encuentran vinculadas a cuestiones como la fraternidad, la filiación y el poder. Temas que las nuevas producciones abordan con mucho de maestría, y que podría resumirse en la disyuntiva “¿quién soy?

Dos de las últimas películas de Disney se encuentran absolutamente atravesadas por la cuestión identitaria y el poder: Rapunzel y Frozen. En ambos filmes opera como trasfondo el secreto. Existe algo no dicho, no verbalizado, que abre la posibilidad de lo siniestro. La filiación es incierta y los vínculos familiares son laxos. Ambos personajes, Rapunzel y Elsa, tienen un poder que les ha sido conferido desde el nacimiento. Lo interesante es que el ejercicio de este poder, irónicamente, no se traduce en un beneficio sino en un perjuicio para las princesas. En el caso de Rapunzel, el cabello mágico implica la certeza del encierro. En el caso de Elsa, los poderes congelados conllevan la estigmatización y criminalización.

A pesar del aparente progresismo de la industria Disney y de su evidente cintura para abordar cuestiones novedosas, el mensaje es claro: el poder en manos femeninas es peligroso y debe ser neutralizado. Las soluciones en ambas películas retornan al ideal romántico: Rapunzel se casa con el ladrón y Elsa advierte que la única manera de controlar sus poderes es “mediante el amor”. ¿Se encuentra este planteo tan alejado del cuento de hadas tradicional?

Resulta interesante pensar cuáles son los nuevos paradigmas que se postulan desde la industria cinematográfica actual. Quizás no sean tan distintos de los cuentos de hadas.

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María Carolina Fabrizio

María Carolina Fabrizio

Estudiante de Letras. Orientación en Literatura Extranjera. Investigadora independiente del género fantástico y la literatura vampírica. Escritora, ensayista y friki.
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