Ruinas Incas de piedra en Argentina

Jujuy.- Al norte de la Argentina hay montañas, cactus, piedras, yuyos azarosos y tierra, mucha tierra. Rastros de presencia humana de hace más de diez mil años. En 1598, sus pobladores fueron vencidos. La historia cuenta que el capitán español Francisco de Argañaraz y Murguía los había sometido a trabajo duro y esclavo durante meses. Doscientos años después, el manto divino cubrió el lugar.

Corría el año 1835 cuando, en Abra de Estancia Vieja, Pablo Méndez se topó con lo sobrenatural. Iba caminando hasta que se le apareció una mujer de cabellera blanca, que le pidió que volviese al día siguiente. Un nuevo amanecer y una diminuta piedra blanquecina. Entonces, la había cogido y llevado a la iglesia de Tumbaya. Pero, de un segundo a otro, desapareció. Luego, encontró la roca en su punto de origen. La Virgen de Punta Corral quería permanecer allí. Quería permanecer por sus fieles o por puro capricho… O, tal vez, le había declarado la gloria al pueblo argentino con su firme postura. “Si somos campeones, volvemos a verte” le prometió la selección argentina antes de la Copa Mundial del ’86. Dicho y hecho, Argentina trajo el trofeo.

Esta zona árida, rojiza y amarronada es recorrida por el río Grande. En 2010 tuvo menos de doce mil quinientos habitantes. En la Quebrada de Humahuaca, no sólo se levantaron gritos de matanza, esclavitud, conquistadores, lanzas y flechas. También hay ruinas de piedra de una tribu milenaria que aún se conservan.

La Quebrada fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2003. En ella, se encuentra el Pucará de Tilcara que, a su vez, se inscribe en la ruta Camino del Inca. A 2500 metros de altura, en el centro de la quebrada, miles de turistas son recibidos. Entre ellos, arqueólogos y antropólogos que no ven simples pirámides o casas de piedra, sino la reconstrucción de una cultura de hace cientos de años. Unas sesenta edificaciones fueron restauradas para que los visitantes pudiesen apreciar la zona y vivir la experiencia como un Inca más.

La fortaleza Pucará de Tilcara fue construida por tilcaras y omaguacas. A tan sólo 1km de la ciudad de Tilcara, este punto estratégico sirvió para la defensa ante muchos ataques. La altura les permitía, a estas antiguas poblaciones, controlar el cultivo y los hogares. Había sido descubierto por el etnógrafo Juan Bautista Ambrosetti en 1908 y, tres años después. Salvador Debenedetti con la aprobación del Director del Museo Etnográfico de la Facultad de Filosfía y Letras (UBA) inició el proceso de restauración.

El Pucará fue la zona elegida por la banda argentina Soda Stereo para grabar el videoclip de la canción homónima “Cuando pase el temblor”.

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Milagros Belén García

Estudiante de Ciencias de la Comunicación Social. Redactora en Segundo Enfoque.

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