Santos pidió analizar las sanciones contra Venezuela

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó que si bien apoya las últimas sanciones impuestas al gobierno de Venezuela, considera que deben estudiarse cuáles son efectivas realmente.

 “Las violaciones de los derechos humanos y el desprecio a la democracia deben ser castigados”, recalcó el primer mandatario neogranadino.

Asimismo, exigió a Maduro que permita el establecimiento de un canal humanitario para poder ayudar a la población.

Al tiempo que reconocía que su relación con la administración de Maduro “no es buena”, reiteró que su país no reconoce a la Asamblea Nacional Constituyente.

Santos comparó al órgano con las instituciones instauradas en “Europa del este en los tiempos de la Unión Soviética”.

 

Maduro arremete

Las declaraciones del presidente Santos tiene lugar unos días después de que su homónimo, Nicolás Maduro, lo acusara de no permitir la exportación de medicinas a Venezuela.

“Santos, trágate tus medicinas, tu droga y tu cocaína”, afirmó el mandatario venezolano, al tiempo que explicaba que no necesitaba fármacos del vecino país, ya que India comenzaría a suplirles.

Además, le lanzó una advertencia: “Prepárate Santos, ojalá puedas vivir 100 años, porque la revolución bolivariana va a seguir mandando y será la pesadilla de la oligarquía colombiana”.

Un problema para su vecino

Venezuela es un mal sueño que ya tiene el presidente neogranadino, quien en declaraciones pasadas señaló que esta se ha convertido en un dolor de cabeza.

“Si me preguntas cuáles son mis pesadillas, pues mi peor pesadilla es Venezuela”, afirmó durante su visita a Londres, donde fue premiado por su labor destacada en el proceso de paz.

Añadió que una implosión en la nación vecina tendría consecuencias negativas para su país, específicamente en las conversaciones que se mantienen con las FARC.

 “No es que vamos a recibir 500.000 (personas), que es lo que hemos recibido, serán millones y eso va a ser un problema tremendo”, expresó.

Resaltó la cantidad de ciudadanos que están migrando hacia Colombia, lo que ha generado una carga fuerte en su sistema educativo y de salud.

Igualmente, descartó un cierre de fronteras para intentar detener el flujo de personas, a pesar de que la situación está empeorando.

Sin embargo, recalcó que aún apuesta por una salida pacífica y democrática para esta crisis.