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Sergio Víctor Palma y su piel marcada

Buenos Aires, Argentina.- La vida del boxeador arentino Sergio Víctor Palma (52 -20KO-, 5, 5), campeón del mundo en la categoría Súper Gallo, fue retratada en el documental La Piel Marcada por el director Hernán Fernández. El film se orienta en su carrera boxística centrandose en los momentos claves. También nos presenta la vida actual de Palma junto a su mujer, Orieta Edith Gilberto, que se desarrolla tras haber sufrido un accidente cerebrovascular en 2004.

“Los recuerdos son como chapitas en el fondo de un lago. Uno desde la superficie se sumerge en busca de esa chapita. Pero en el trayecto remueve tanto el agua que la chapita deja de divisarse. Los recuerdos funcionan parecido. Uno remueve tanto la memoria en busca de ellos que sin querer desaparecen o empiezan a confundirse, a mezclarse. Entonces, uno, sabiamente, opta por el olvido”. En los primeros minutos del documental se oye esta reflexión de la boca de Palma. Nos está engañando porque él no se olvida de nada y recuerda todo como si fuera ayer, a pesar del ACV sufrido en 2004.

El recorrido de la película por momentos parece quedar a mitad de camino. La historia del púgil argentino es riquísima con momentos de profundos desde su niñez hasta su actualidad. No se aborda, entre otras cosas, el tiempo en que la madre de él era sirvienta en una casa trabajando “cama adentro”, es decir, dormía en su trabajo, y la dueña le permitió que Palma viva con ellos. Como contra parte se hace un acercamiento interesante al boxeo. “Iba a ser un documental basado en el boxeo, pero cuando lo conocí me di cuenta de las cosas que decía, y pensé que si yo profundizaba en él, el boxeo iba a estar igual”, explica con respecto a esto el director.

El documental da inicio con una postal de la provincia de Chaco: las plantaciones de algodón. Palma es oriundo de La Tigra de esa provincia. Su padre trabajo en las plantaciones. La parte de su niñez el documental la aborda desde algunas frases del boxeador. Cuando habla de su padre dice: “Nací el primero de enero de 1956 o el 31 de diciembre de 1955, él fue mi partero, todo el afecto de ese momento después desapareció”. Se refiere a su madre en el momento en que revisa fotos con su mujer. En una en que está su madre sola sonriendo dice: “Esta foto es la que más me gusta de ella. Con esa sonrisa parece que le están haciendo cosquillas en la espalda”.

Remite a su pasado desde su actualidad. Palma por momentos es entrevistado por su mujer en escenas cotidianas. Sentados en la mesa compartiendo un café o cenando. Orieta lo cuida como a un hijo. Con las limitaciones impuestas por el ACV (Palma debe recurrir a un bastón para moverse) su mujer lo ayuda hasta trasladarse, lo lleva al club en auto o a un reconocimiento que recibió por parte del Gobierno de la Ciudad que aparece en el film. “Sabíamos mucho de él, pero empezó a aparecer esa ternura de él con su mujer y eso termina de confeccionarlo como un personaje. Sabíamos que iba a decir las cosas que dice, es un tipo que leyó un montón y tiene muchas cosas para decir, pero nos faltaba esa sensibilidad para que dejé de ser una película meramente deportiva”, explica Fernández con respecto a la decisión de presentar esa relación matrimonial en buena parte del rodaje, además agrega con respeto a la fragilidad del personaje: “Conocerlo fue ver sus debilidades, podes haber sido campeón pero se te va pasando la hora como a todos”.

El Palma boxeador (con una entrevista realizada en el Luna Park donde defendió su corona mundial en cinco oportunidades) recorre el combate perdido en Colombia ante Ricardo Carmona. El púgil da muestra de que no se olvida de esas chapitas en el agua cuando recita: “Peleé por el título mundial el 15 de diciembre de 1972. Perdí porque estaba en Colombia y peleaba contra un colombiano que era el campeón. Pero cuando le levantaron la mano a él yo sabía que el verdadero campeón era yo”. Luego describe el combate que marcó su hito máximo, el 9 de agosto de 1981 cuando derrotó al estadounidense campeón olímpico Leo Randolph por KO en la quinta vuelta, combate que marcó el retiro de su rival.

Para continuar esta etapa rememora el duelo ante el panameño Jorge Lujan en el estadio Chateau Carreras (actual Mario Kempes), en el que sintió que había perdido a pesar de que los jueces le habían dado la victoria. Para marcar el cierre y el punto de inflexión que lo llevó al retiro Palma rememora la derrota ante Leonardo Cruz en la que perdió su campeonato mundial. Los extractos de su vida boxística se van intercalando con entrevistas al púgil, anécdotas de la época, momentos actuales en el gimnasio (para a unos chicos que están entrenando, estos se agachan para alcanzarlo en su silla y Palma les dice con suavidad: “el uppercut es para arriba, el gancho es para adelante, y el cross es como abrazar a un amigo), más postales de él en su casa, y un video de un programa que lo encuentra al boxeador tocando la guitarra y cantando, otras de sus pasiones junto a la poesía. A la respuesta de: ¿por qué el boxeo?, el nacido en Chaco se limita a explicar que “yo era un chico necesitado de afecto, es una profesión que te hace un personaje público”.

Mientras se relata la vida del púgil hay otra historia que se narra, la de un boxeador amateur que está en etapa de sumar peleas. La limitaciones físicas del chaqueño fue uno de los factores de esta estrategia del director: “Teníamos una limitación con el estado de Palma. Pusimos al boxeador joven porque funciona como un contrapunto. Ni siquiera es profesional, pierde la pelea que vemos, pero se destaca la persistencia que existe en el boxeo. Lo que le pasa a él estaba documentado, es real. Es un contrapunto de alguien que llegó a lo máximo y alguien que recién da sus primero pasos”.  También explica por qué la decisión de ese boxeador particular: “Al principio estaba obsesionado con que quién represente a Palma tenía que ser igual a él, pero cuando lo conocí a Matías me dí cuenta de que tiene una historia de vida muy parecida a él. Viene del interior con su madre, con un padre ausente, y eso terminó pesando más. El día que lo conocí me dijo que lo que le había quedado grabado de un libro que había leído de Palma es que había empezado a boxear para poder cagarlo a trompadas al padre”.

Sergio Víctor Palma tiene una particularidad que tienen los pensadores que es que parecen repetirse. En realidad mantienen sus ideas, sentimientos y pensamientos y en cuanto tienen la oportunidad o la pregunta se presenta los exponen al resto. Con tanta entrevista y video dando vuelta en internet, La Piel Marcada encuentra un plus a esas palabras a la hora de utilizar los silencios y la calidad hogareña del primer argentino en conquistar un cinturón mundial en Estados Unidos.

Nicolás Nahuel López

Periodista deportivo recibido en 2011 del Instituto ISPED y estudiante de Ciencias de la Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires desde 2012. Deportes: Boxeo, Fútbol, Tenis.

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