Salud

Trucos que mantendrán tu cerebro joven

El quebranto de neuronas resulta una parte natural del  proceso de envejecimiento del ser humano. A medida que transcurren los años, las células mentales mueren, sometiendo los reflejos, el tono de los músculos, la retentiva y la fuerza mecánica. Y si bien es un proceso ineludible, sí que puede prolongar. Esto no solo estriba de la genética de cada individuo, sino que además depende de una serie de métodos y actividades que logran realizarse en cualquier minuto de la vida.

“Para conservar las neuronas en excelente estado son muy significativos los hábitos y conductas, así como la diligencia física y mental que hayamos realizado en los períodos anteriores a la ancianidad. Eso es lo que forja un signo de reserva cognoscitiva, un depósito de potencia mental que podrá ser manipulado en etapas posteriores”, manifestó el neuro-científico  de origen español Francisco Mora.

Diversos estudios y trabajos especializados consienten recopilar cinco metodologías que auxilian a proteger y conservar el cerebro joven hasta tener una edad avanzada.

Comer poco: La primera recomendación para conservar una buena capacidad cerebral se corresponde con la alimentación. Comer menos favorece evitar el sobrepeso, un estado que según diversos estudios aviva la súper conectividad neuronal a la vez que entorpece algunos procesos cerebrales, en específico los relacionados con conductas impulsivas. Además resulta tener cuidado con que se ingiere. Los alimentos dulces conmueven la capacidad de transfigurar el azúcar en la energía que se derrocha al pensar -si bien la glucosa es necesaria para la actividad cerebral-; mientras que las provisiones salados obstaculizan la motivación, según muestran diversos estudios.

Realizar ejercicio físico: El ejercicio físico aeróbico ayuda a demorar la avería cerebral, inclusive aunque se comience a practicar a una edad avanzada, ya que ayuda a optimizar la memoria, la capacidad de aprendizaje y retentiva y la prontitud de procesamiento.

Conservar la mente ocupada: Leer, viajar, educarse en idiomas, tocar un instrumento, jugar y desenvolver relaciones sociales son diferentes inventivas para poner a funcionar el cerebro y mantenerlo dinámico. Las relaciones sociales positivas resulta una de las mejores maneras de resguardarse de enfermedades como la demencia y el Alzheimer, ya que se ha comprobado que componer un grupo o una colectividad reduce las posibilidades de contraer estos padecimientos.

No alterar los horarios naturales: Dormir de noche, vivir de día. El cuerpo humano se encuentra preparado y delineado para vivir de esa forma. Salvo que por motivaciones de trabajo o estudio uno se vea obligado a trastornar los horarios, lo respetable es atenerse a lo conocido por la naturaleza.

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