Salud

Tuberculosis, una enfermedad de fácil contagio

Aurora Maldonado, médico especialista en neumonología, expuso recientemente las diferentes tipologías de la infección de tuberculosis. En este sentido, la especialista explicó que la patología no surge únicamente como un padecimiento respiratorio, sino que además se presenta donde se encuentre situada la infección, como puede ser la piel. “El ochenta por ciento son casos pulmonares, debido a que es más factible el contacto”, dijo.

Según reseñó el portal EFE y gracias a las declaraciones de la especialista, se determinó que para ser infectado se precisa una relación directa y continua. “Un individuo infectado puede contaminar entre diez a  quince personas”, esto si encuentran dadas las circunstancias, refirió Aurora Maldonado.

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La OMS y la tuberculosis

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prorrumpió recientemente un código ético que debe orientar la atención que se suministra a las personas con tuberculosis, comprimir el estigma y distinción que padecen y colocar de lado prácticas como el aislamiento instintivo del enfermo, salvo en casos excepcionales.

Con esta nueva guía de carácter ético, la OMS ha estimado rememorar el Día Mundial contra la Tuberculosis y pretender brindar un sello de protección internacional para aquellos que padecen de esta enfermedad, que por lo corriente son los más desposeídos dentro de la sociedad.

De este modo, la tuberculosis es una de las patologías infecciosas más letales, con más de diez millones de nuevos casos y cerca de dos millones de víctimas cada año (o cinco mil cada día), por arriba de las víctimas mortales que originan el sida o la malaria.

Entre los compromisos éticos que brotan de cara a este mal destaca el aislamiento de contagiados, con un dígito restringido de casos reconocidos en diferentes naciones, en específico cuando éstos se niegan a ser partícipes de la atención sanitaria.

Los motivos de ese rechazo suelen encontrarse vinculados o asociados a las dificultades del tratamiento, sea por su continuación (entre seis meses y dos años de duración), la toxicidad de las medicinas y el gasto que todo esto puede acarrear en entornos que corrientemente ya sufren de pobreza y exclusión.

Frente a este contexto, la OMS medita que “la falta de equipos de diagnóstico ideales no resulta un buen motivo para negarles cuidado” y aboga por “consejo psicológico y sustento material” a los núcleos familiares.

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