Turistas nacionales e internacionales han dejado el miedo para recorrer calles caraqueñas

Venezuela.- Turistas nacionales e internacionales han dejado el miedo para recorrer calles caraqueñas, que ofrecen a los más osados sabores, colores y experiencias cargadas de nuevas aventuras.   

Las calles caraqueñas no solo son drogas, delincuencia, prostitución, barrios, gente desagradable, sino que también existen cientos de historias listas para ser contadas.

Antes de iniciar el recorrido deberá saber que Venezuela es el segundo país más violento del mundo, solo superado por El Salvador.

Ante ese trágico panorama, los vecinos de las barriadas más populares de la Gran Caracas, como Petare, Catia, San Agustín decidieron sacar su mejor traje para recibir a los foráneos.

Los habitantes han hecho de las visitas un negocio sustentable que les permite obtener ingresos a través de la venta de comida, suvenir,  recorridos y dulces criollos.

Las calles caraqueñas  

Las calles caraqueñas reciben a los franceses, alemanes, estadounidenses, españoles y propios connacionales que quieren recordar cómo es Caracas.

Es por eso que, los turistas se organizan y recorren las calles de Caracas pese al “miedo de que te asalten”.

Sí, para muchos da miedo ir al centro de Caracas, usar el metro, hacer fotos, pero en grupos grandes es más llevadera la ruta.

En esta nueva aventura han nacido  organizaciones que ofrecen recorridos a pie, que duran varias horas y tienen un valor que podría superar los 2$.

Otros ofrecen el recorrido gratuito con la intención de compartir. Así fue la experiencia de Francis López, una abogada de 50 años.

López afirmó antes de hacer el recorrido que quería ver lo positivo de la ciudad, por eso participó en un recorrido con destino a la parroquia de Catia.

Catia es un lugar enigmático donde usted puede ver y conseguir de todo. Más aún en un país que vive momentos complejos.

Durante las visitas los turistas aprovechan para caminar libremente, conversan con los residentes, compran productos artesanales y, a veces, disfrutan de música tradicional como los tambores.

En ocasiones participan uno que otro extranjero. Una de esas turistas fue Zaylin Daboin, internacionalista de 29 años, que manifestó su alegría al conocer el teatro de Catia.

Lo más importante de Caracas es que conserva mucha arquitectura de antaño, que están a la espera de ser conocidas por propios y foráneos.