#UnDiaComoHoy 30 de noviembre de 2015 inició en París la XXI Conferencia sobre Cambio Climático

Francia.-Un día como hoy los representantes de 195 naciones, la mayoría de los Estados del mundo, se reunieron en la cumbre del Cambio Climático de París entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre. En este encuentro se tratará de cerrar el primer pacto global para intentar frenar el cambio climático.

El Acuerdo de París congregó por primera vez a todas las naciones en una causa común en asiento a sus responsabilidades históricas, actuales y futuras.

El propósito principal del acuerdo universal es conservar el aumento de la temperatura en este siglo muy por debajo de los dos grados centígrados y promover los esfuerzos para circunscribir el aumento de la temperatura inclusive más, por debajo de un grado centígrados sobre los niveles preindustriales.

El límite de los dos grados centígrados resulta significativamente una línea de defensa más inequívoca frente a los peores impactos del cambio climático. Al mismo tiempo, el acuerdo busca vigorizar la habilidad para hacer frente a los golpes del cambio climático.

Para conseguir estos objetivos ambiciosos  y significativos, se colocarán en marcha flujos financieros adaptados para hacer posible una acción fortificada por parte de las naciones en desarrollo y los más vulnerables en línea con sus propios fines nacionales.

“Las naciones se han unido para hacer frente al inconveniente más serio al que se enfrenta la humanidad”, manifestó Laurent Fabius, Presidente de la COP 21, la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y Ministro francés de Asuntos Exteriores.

“El Acuerdo de París permite a todas las representaciones y grupos de naciones volver a casa con la cabeza alta. Nuestra voluntad colectiva es más valiosa que la suma de nuestros esfuerzos individuales. Nuestra responsabilidad con la historia es inmensa”, expresó.

¿Qué es el cambio climático?

Los llamados gases de efecto invernadero, primariamente el dióxido de carbono (CO2), se almacenan en la atmósfera e imposibilitan que las radiaciones infrarrojas que emite el planeta al calentarse broten al espacio.

Esto hace que la temperatura del planeta aumente. Estos gases siempre se han encontrado presentes en la atmósfera. El inconveniente, según el consenso científico (casi absoluto), es que las actividades humanas han auxiliado a romper el equilibrio existente. La industria, el transporte y la  utilización de los suelos han acentuado la concentración de estos gases.