#UnDiaComoHoy 7 de diciembre de 2001 se lanzó el satélite artificial TIMED

TIMED (acrónimo de Thermosphere Ionosphere Mesosphere Energetics and Dynamics) es un satélite artificial de la NASA consagrado al estudio de la ionosfera y atmósfera terrestres.

Fue lanzado el 7 de diciembre del año 2001 desde la Base Aérea de Vandenberg a través de un cohete Delta.

El objetivo fundamental de la misión de TIMED era la de investigar los procesos físicos y químicos que tienen lugar en las capas más altas de la atmósfera, a alturas de entre 60 y 200 kilómetros, una zona de dificultoso estudio debido a que se encuentra demasiado alta como para ser estudiada mediante globos y demasiado baja como para ser valorada eficientemente con satélites.

El artefacto llevaba cuatro experimentos: SEE (Solar EUV Experiment, Experimento de Ultravioletas Extremos Solares), TIDI (TIMED Doppler Interferometer, Interferómetro Doppler de TIMED), GUVI (Global Ultraviolet Imager, Cámara Ultravioleta Global), SABER (Sounding of the Atmosphere using Broadband Emission Radiometry, Sondeo de la Atmósfera mediante Radiometría de Emisión de Banda Ancha) y la masa total del satélite es de 660 kilogramos.

¿Qué es un satélite artificial?

Un satélite artificial es un ingenio del hombre, un objeto lanzado y proyectado en el espacio el cual se conservará en órbita alrededor de los cuerpos celestes.

Los satélites artificiales orbitan alrededor de satélites naturales, asteroides o planetas.

Después de su vida útil, los satélites artificiales pueden permanecer orbitando como basura espacial, o pueden dividirse reingresando en la atmósfera (cosa que ocurre solamente si su órbita es de poca altura).

timed

Antecedentes de satélites artificiales

Por otro lado, la primera obra de ficción conocida que refiere cómo un satélite artificial es lanzado a una órbita cerca del planeta Tierra, aparece en un cuento de Edward Everett Hale, The Brick Moon (La luna de ladrillo), que fue dado a conocer por entregas en Atlantic Monthly en el año 1869.

La representación reaparece durante Los quinientos millones de la Begún (1879) de Julio Verne.

En dicho libro, sin embargo, se trata de una consecuencia no pensada del villano, al edificar una pieza de artillería gigante para demoler a sus enemigos.

Éste le imprime al proyectil una velocidad superior a la pretendida, lo que lo deja en órbita como un satélite artificial.