Cultura

Vargas Llosa : “La casa verde”

La casa verde, es la segunda novela del escritor, muestra del regionalismo en el norte peruano.

Publicada en el año 1996 y acreedora del Premio Rómulo Gallegos, la casa verde nos describe situaciones y paisajes impensables, desde una espacio del norte del Perú, llamado Piura, un lugar caluroso con más de treinta grados de temperatura a la sombra, con los asnos caminando apacibles todo el día por el arenal. Nos describe a las personas, con el cariño que viene su trato, con lo hospitalarios y regionalistas que son, nos presenta “La Magachería”, la importancia de la religión en la cultura, como es  mencionado en otros libros del escribidor.

En el contraste, tenemos a los ríos de la selva peruana, a las tribus se niegan a ser educadas para ser “personas de bien”, como lo dicen las madres que van en la misión de hacer de esos salvajes, unos cristianos. Nos narra una realidad por la que atravesaba el Perú en un época de contrabando del cauchoy la explotación desmedida de los recursos, personas de mal y la inocencia de los que viven con lo justo, quienes no saben que el dinero existe, donde la vida después de los arboles es solo una ironía.

Piura y los inconquistables, amigos inseparables y como dice su canto, ellos no saben trabajar, solo timbear (juego de naipes) .Cuatro jóvenes que viven en el populoso barrio de Piura, lugar del cual se sienten orgullosos, cada uno con una historia diferente. Lituma, uno de los inconquistables, ingresa a la vida militar. Y es, entre ellos el único que surge de alguna manera. Josefino, un hombre a diferencia de la mayoría de piuranos lleva un color de piel cobrizo, tiene la piel blanca como la de las personas de Lima, o en su defecto, Cajamarca. Una persona atractiva que utilizará sus atributos para conquistar mujeres y luego prostituirlas para vivir de ello. José y Mono, primos de Lituma, que viven en el barrio piropeando a las mujeres y emborrachándose en el bar de “La Chunga”, un personaje que tiene una actitud marcial, dueña de una fuente de soda  que sirve de fachada para el servicio de la habitantes (prostitutas).Sin embargo, el nombre de la obra de Vargas Llosa lleva el nombre de La casa verde, por el color que lleva la cantina norteña, el preferido de los inconquistables.

Se tejerán muchas hipótesis sobre la aparición de la casa verde, los habitantes medio en serio y en medio en broma se cuentan que hubo una primera casa verde, que fue quemada por el religioso del pueblo, que no perdía oportunidad para decir que, era el lugar de la perdición, centro donde pecaban los obreros después de la jornada laboral y donde los niños se acercaban por curiosidad, al ver a bellas mujeres que parecían traídas de algún lugar lejano.

La muestra de un país con climas diversos y una naturaleza envidiable es parte de la obra vargallosiana, un aspecto que deja ver el gusto del autor por las obras de caballería, con los detalles que le entrega a su novela. El amor sincero y la lealtad más allá de las personas, los niños que crecen experimentando el calor de la tierra en la que desearían morir.

Cada vez que hurgamos en el pasado del autor de La ciudad y los perros, nos encontramos con figuras extraordinarias, con detalles que logran una adición en el lector, la consecuencia de caer es los esquemas e imaginar un final alternativo del que nos muestras el autor.

Alvaro Sinarahua

Redactor en Segundo enfoque

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