En Venezuela atendieron partos en salas de espera de un hospital

Lara, Venezuela.- Este fin de semana circuló en las redes sociales una foto de parturientas atendiendo dos partos en las sillas de sala de espera del Hospital Pastor Oropeza en Lara.

Dicho hospital pertenece a la administración del Instituto Venezolano de Seguros Sociales, el organismo oficial del Estado destinado a suplir las necesidades básicas en el sector de salud pública; sin embargo, en reiteradas ocasiones se han realizado denuncias por no contar con los materiales e indumentaria necesarios para atender al creciente volumen de pacientes en el área de maternidad.

A pesar de esto, la viceministra de Salud, Linda Amaro, expresó luego de realizar una inspección nocturna a las instalaciones, que la culpa del colapso en el sistema de salud de Lara era enteramente de la gobernación. La explicación fue que el Hospital Antonio María Pineda depende de la gobernación y éste no cuenta con agua para atender ningún tipo de emergencia, por esto, refieren a las mujeres en labor de parto al Hospital Pastor Oropeza en el cual al no contar con suficientes quirófanos para intervenir y por la emergencia de la situación tuvieron que tomar esta medida de “adaptar las sillas de la sala de espera para completar la labor de parto”.

Las imágenes de la sala de parto que también era sala de espera, se hicieron virales en Twitter casi inmediatamente, demostrando el colapso que sufre Venezuela en cuanto a materia de salud y bienestar de sus ciudadanos.

Por tomar y publicar las fotos en Twitter siete personas fueron apresadas; sin embargo, se conoció a Mariam Valiño y María Brizuela como autoras de la foto, ambas estudiantes de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA). Su captura se dio en la tarde del sábado 30 de septiembre y fueron liberadas ayer en horas de la tarde sin presentar cargos adicionales. El SEBIN investigó las fotos, y al comprobarse su veracidad y transparencia se les permitió la publicación como parte de la libertad de expresión que existe en el país.

Este es el reflejo de un sistema en decadencia que no tiene condiciones económicas para sustentar ni siquiera el volumen de trabajo que existe actualmente, muchísimo menos en el futuro, en las fotos se refleja el estado deplorable en el cual se encuentran las instalaciones y la falta de respeto a la privacidad y a la garantía de la vida a la cual todo ciudadano venezolano tiene derecho en un Hospital dependiente del Estado.