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El vértigo es un síntoma y no una enfermedad

Gran cantidad de personas consideran que el vértigo es una enfermedad y la catalogan inclusive como incurable ,siendo esto una confusión o un mito el cual desemboca verdaderamente en un problema del oído interno.

La otorrinolaringólogo Elizabeth Garrido aclaró algunas de las interrogantes más frecuentes sobre este tema:

vértigo

¿El vértigo es una sensación ilusoria?

El vértigo es una falsa percepción de movimiento en la que el paciente relata que él o el entorno se desplazan sin que  en realidad exista traslado alguno o movilidad perceptible.

¿Vértigo es lo mismo que mareo?

No, pero puede ser difícil distinguirlos porque el paciente puede poseer dificultad para expresar lo que siente. Los médicos especialistas pueden descifrar lo que el paciente expresa o desea transmitir en el interrogatorio y al inspeccionarlo, se encontrarán las alteraciones que sitúan el diagnóstico. Tanto los mareos como los vértigos producen trastornos en el sentido del equilibrio y en la libre marcha o traslado.

¿Son iguales los síntomas en todos los tipos de vértigos?

El vértigo es un síntoma y no todos los pacientes que lo muestran se sienten de la misma forma. La intensidad, la duración, los síntomas que lo escoltan, por ejemplo, en ciertas crisis el paciente puede poseer sudoración, taquicardia, nauseas, vómitos, que pueden ser leves o muy severos.

¿Se produce por el embarazo?

Las pacientes embarazadas tienen náuseas y vómitos sobre todo durante el primer trimestre, por la carga hormonal. En este sentido una mujer embarazada pudiera padecer este síntoma por los mismos motivos que las no embarazadas: vértigo posicional  denominado paroxístico benigno, laberintitis, dificultades de presión arterial o hipertensión y sus complicaciones.

¿El vértigo se cura?

Los pacientes pueden tener vértigo varias veces a lo largo de su vida por diferentes motivos o incluso por la misma razón sin saberlo o en padecimientos muy notorios.

El Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (V.P.P.B) puede resultar de alguna forma recurrente, al igual que los vértigos con migrañas o jaquecas y lo incitados por los largos viajes o travesías en alta mar.