Young: “Si trabajas de noche, actúas como si estuvieras en otra zona horaria”

El Premio Nobel de Medicina 2017, Michael Young, fundamentó su investigación en el funcionamiento del reloj biológico, para lo cual aisló en una mosca de la fruta el gen llamado period gene o gen del período. Con eso determinó que el gen está directamente implicado en el ciclo circadiano o reloj biológico de los seres vivos, porque es el responsable de que nos dé sueño en la noche y de alertarnos más durante el día.

Young y otros dos científicos recibieron el honorable reconocimiento al descifrar los mecanismos moleculares o genéticos detrás de los horarios de nuestros cuerpos.  

El reloj biológico influye en muchos procesos

Afirmó que como los ritmos circadianos están controlados por genes son heredables, además, las mutaciones que afectan a los genes responsables del reloj biológico se heredan. Pueden hacer que el reloj interno quiera ir a una velocidad diferente del ciclo de 24 horas y producir conflictos con el ambiente, lo que quiere decir que dependiendo si la mutación es dominante o recesiva, se puede tener el mismo patrón de sueño de los padres.

También puede considerarse que el reloj biológico pudiera ser manipulado genéticamente, siempre con la finalidad de mejorar la salud o bienestar de la personas. Sin embargo, si alguien tiene una mutación en su  sistema que lo hace ser noctámbulo, con mantener un horario ordenado de exposición a la luz solar, mejorará su situación, lo que sería más económico y fácil que tratar que manipular los genes.

Estar más despierto de noche que de día puede estar influenciado por los ancestros, pero en el futuro es posible que los relojes biológicos puedan “repararse”, quizás no con manipulación genética, sino con medicamentos que afecten la forma en que se comportan los genes.

El científico recomienda que si alguien está tomando pastillas y viaja a otra zona horaria, lo más recomendable es que tome la pastilla en el nuevo horario para que el cuerpo vaya sincronizando el nuevo ritmo. Además en el nuevo destino es necesario exponerse a la luz natural, descansar cuando se oculte el sol y no dormir durante el día, que es lo que nuestro cuerpo pedirá.