A cinco años de muerte de Cerati fan mostró lo que conserva de concierto

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Un peculiar recuerdo guarda Raúl García, Fan de Gustavo Cerati quien obtuvo parte de una guitarra del cantautor en uno de sus emblemáticos conciertos.

cinco años de su último adiós, García muestra con orgullo el diapasón del instrumento que destruyó el artista en el último show de Soda Stéreo.

De modo que una parte de la historia del rock nacional reposa en la residencia de este hombre que conserva la pieza enmarcada y colgada en la pared de su casa.

García muestra que su fanatismo no tiene límites y su admiración por Cerati no sólo se mantiene intacta sino que crece con el tiempo.

Raúl García de 50 años de edad atesora en su memoria discos como Nada personal, Signos o Doble vida entre los cuales creció, siendo un apasionado de la música decidió convertirse en DJ y de esta forma en cada una de las fiestas deleitó a su público con los temas de su admirado ídolo Gustavo Cerati

Recuerda que en el año 2007 Soda sorprendió con su gira, Me verás volver luego de 10 años de apartada de los escenarios, de esta forma Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti volvieron a la escena con shows en la Argentina y en otros países de Latinoamérica y los Estados Unidos.

Se contabiliza que más de un millón de personas se deleitaron con su música en presentaciones a sala llena con 45 mil espectadores por recital.

Obsequio en un recital inolvidable

El fanático recuerda como si fuese ayer ese ciclo de conciertos, durante una entrevista concedida a TN Show reveló que asistió a cinco de esos seis recitales que ofreció la banda en River.

Al ser un apasionado de la banda, obtuvo un lugar muy cerca a la tarima en las vallas de seguridad. A la primera presentación del 21 de diciembre asistió a la cita con su mujer y sus dos hijos Jimena y Alejandro de 11 y 9 años y a la última por falta de recursos acudió solo. ”La familia me insistió para que vaya. Decían que no me lo podía perder”.

En ese show del 21 de diciembre, en el solo del tema “Sueles dejarme solo”, destrozó su guitarra PRS en medio del trance musical, contra el suelo. Raúl fue testio de ese momento que para él fue único en inolvidable.

Recordó que de ir durante tanto tiempo a los recitales de Cerati, llegó a estrechar lazos de amistad con el jefe de seguridad, quien en ocasiones hasta lo ayudó a escapar de las avalanchas de ente cuando se encontraba junto a sus hijos.

“En la última noche le pedí si me podía guardar la mochila abajo del escenario, y accedió”. Cuando terminó el recital, Raúl se la pidió para volver a su casa. El Colo lo miró fijo y lo despidió con la frase: “Feliz Navidad”.

En aquel momento el fanático ni se imaginó que su devoción sería premiada. “En un momento, sentí un poco de frío, y abrí la mochila para sacar un buzo y me encontré con el diapasón de la guitarra que había destrozado Cerati. Me temblaron las manos, no podía hablar. Les dije a mis amigos que miraran lo que tenía ahí dentro. No lo quería sacar”.




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