Aluviones en la zona de Atacama

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Ya son 9 los muertos y 22 los desaparecidos que dejan las de inundaciones que azotan el norte de Chile desde el 23 de marzo. Se mantiene la vigencia del toque de queda para la región.

El violento temporal de lluvia que ha afectado a las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, ha dejado prácticamente bajo el agua a ciudades como Chañaral y Copiapó, entre otros poblados. A raíz de esto, más de 6 mil viviendas han quedado destruidas por completo y ya son cerca de 5 mil las personas que debieron alojarse en albergues hasta que pase la tormenta.

El número de víctimas fatales también se incrementó: seis pertenecientes a la región de Atacama y tres, a la de Antofagasta. Por otra parte, los 22 desaparecidos son habitantes de la localidad de Diego de Almagro, Chañaral y Tierra Amarilla.

El 25 de marzo, la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) decidió declarar Alerta Roja y se decretó zona de catástrofe y emergencia sanitaria en las áreas afectadas. Dado lo crítico de la situación, el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, anunció Estado de Excepción Constitucional. Por lo tanto, funcionarios de las Fuerzas Armadas tomaron el control de las ciudades.

Se decretó además el toque de queda para la zona, medida que implica la prohibición de circulación de los ciudadanos por las calles de la región durante las horas estipuladas. Asimismo, los efectivos policiales y de las Fuerzas Armadas se movilizaron para ayudar a  las personas damnificadas.

Teniendo en cuenta los riesgos para la salud que implican estos acontecimientos, se otorgaron 20 mil dosis de vacunas contra la influenza y el tétano. En simultáneo, se tomaron medidas preventivas en el ámbito educacional, lo que implicó la suspensión de las clases en todas las comunas afectadas.

Debido a las intensas lluvias y el desborde de los ríos, la catástrofe es una de las peores que haya azotado al país. En el lugar, hay cerca de 20 helicópteros destinados al rescate de personas y 200 vehículos para despejar los caminos.

Las autoridades avisaron que el toque de queda regirá lo que sea necesario pero que la situación se encuentra relativamente manejable. Por ejemplo, el suministro eléctrico en la región de Atacama ya alcanzó un 84% y, el de agua potable, un 60%. Asimismo, se inició la distribución de alimentos básicos en distintos puntos de la zona: 120 toneladas que serán organizadas por miles de voluntarios.

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