Anaya intensificó sus acusaciones contra Peña Nieto mientras pierde popularidad

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El candidato presidencial de la coalición Por México al Frente y expresidente del PAN, Ricardo Anaya Cortés, mantiene su línea discursiva de fuertes críticas contra el presidente Enrique Peña Nieto, a quien acusa de interferir en el proceso electoral de los próximos comicios presidenciales a celebrarse en junio.

Analistas políticos afirmaron que el objetivo es tratar de capitalizar el voto opositor sacando ventaja de que, paralelamente a las críticas de Anaya, el candidato Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, ha suavizado sus críticas contra el mandatario priista.

Pero hay un factor que podría jugar en contra de Anaya. Y es que los gobernadores militantes del PAN, no se apegan a la línea de su líder y se cuidan las espaldas al abstenerse de defender a su candidato.

Los ataques también se han arreciado contra Anaya por parte de quienes defienden a Peña Nieto y militan en el PRI.

Pero la decisión del panista de incrementar los ataques contra Peña Nieto a medida que aumentan los señalamientos en su contra por corrupción se debe a las influencias dentro del núcleo radical del Frente, según comentaron cuatro fuentes de la coalición al diario Milenio de México.

Quieren convencer a Anaya

La facción radical del Frente trata de convencer a Anaya de que debe captar y capitalizar el voto anti Peña Nieto puesto que tiene “poder”, según analistas políticos. Casi el 70% de los mexicanos desaprueba su gestión, de acuerdo con encuestas y estudios independientes.

La base electoral de Anaya podría ampliarse debido a que el discurso de López Obrador ya no es tan fuerte y eso desincentivaría el descontento hacia Peña Nieto en el sector que apoya a López Obrador.

Un reciente sondeo de la encuestadora Parametría, que fue publicado el miércoles, determinó que Anaya ha perdido dos puntos de intención de voto (del 23% al 21%) al igual que el candidato José Antonio Meade (del 18% al 16%), todo lo contrario a López Obrador subió un punto en popularidad, del 34% al 35%.

Esa falta de respaldo social a Anaya se debe al consenso entre los gobernadores panistas de no defender a ultranza al candidato por temor a represalias del Gobierno.