domingo, octubre 17, 2021
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Argentina: 8 de Marzo nada que celebrar

Argentina.- Este 8 de Marzo conmemoramos por cuadragésimo primera vez el “Día mundial de la Mujer” reconocido por la ONU. Bajo el lema “Planeta 50-50 para 2030: Demos el paso por la igualdad de género» la Organización de Naciones Unidas se movilizó en diferentes lugares del mundo.  Pero no en todo el mundo. Aún hoy en día persisten culturas en las que la Mujer sigue siendo, expresamente, considerada “inferior” al Hombre.

La fecha del 8 de Marzo como Día Mundial de la Mujer se establece de manera oficial por la ONU en el año 1975, al conmemorarse el “Año de la Mujer”.  Pero haber llegado  a ese reconocimiento fue  el resultado de un proceso de más de 90 años.

[pullquote]El 75% de las causas por lesiones leves, son archivadas por la justicia, sin darle el debido seguimiento y resolución.[/pullquote]

Es una fecha en el que nada se celebra.  El Día Mundial de la Mujer busca hacer foco sobre la desigualdad de oportunidades  y trato que tienen la con respecto al Hombre. Busca que los Hombres les reconozcan la dignidad que ellas poseen.

En Argentina, lejos de  mejorar en igualdad y respeto de la dignidad de la Mujer, cada día hay más inconvenientes. La movilización contra la violencia de género  #niunamenos de 2015, no logró generar un cambio cultural profundo. En nuestro país se carecen de estadísticas serias que permitan abordar la problemática de manera completa. Desde el Observatorio de Violencia de Género  (OVG) de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, uno de las pocas instituciones que cuenta con algún tipo de información, dan números preocupantes. En 2015 se recibió un 20% más de denuncias que en 2014. Laura Malacalza, titular del OVD, mostró su preocupación por el “fracaso” en el modelo de abordaje: “alentó a denunciar sin garantizar medidas de protección y asistencia efectivas”. En un informe brindado por la OVD se observan las lapidarias ineficiencias de la estructura que debe cuidar a las denunciantes. El informe habla de: [pullquote]en el modelo de abordaje fracasó alentó a denunciar sin garantizar medidas de protección y asistencia efectivas”.[/pullquote]

  • Falta de capacitación e instrucción al personal que recibe las denuncias.
  • Falta de conformación de equipos interdisciplinarios en las dependencias que se hacen las denuncias.
  • No hay articulación entre las comisarías y la justicia. Teniendo que ser la victima quien se mueva para que la causa se resuelva.
  • En el momento en que los efectivos se hace presente en el domicilio de la denuncia, dejan ir al agresor para diluir el conflicto. A la Mujer se le informa la falta de móvil adecuado para poder trasladarla. Y en los casos de mayor complejidad, telefónicamente se informa que no cuentan con las posibilidades de apersonarse.
  • Este tipo de impedimentos no son registrados. De tal manera, que las denuncias no son valoradas por los oficiales.
  • Se carece de algún tipo de sistema informático que registre las restricciones.
  • El 75% de las causas por lesiones leves, son archivadas por la justicia, sin darle el debido seguimiento y resolución.

Esta situación no se da solo por falta de recursos económicos. La violencia de género está instalada en nuestra cultura. En el día a día estamos expuestos, y somos parte, de una campaña en la que se vuelve  “objeto” a la Mujer. Objeto que atrae sexualmente: lo vemos en cuanto programa de espectáculo  se les pide “Que se den una vueltita” con el único fin de verlas la cola, cuando el atractivo de un programa pasa por el cuerpo de determinada Mujer. NI hablar cuando un funcionario público, de la talla de un Jefe de Gobierno o Presidente se anima a decir que es un piropo  que les digan “que lindo culo tenes” a una Mujer.  Podríamos llegar a pensar que si es elección de ellas no habría problema. Pero el problema está en que solo son Mujeres las que están en ese rol. No hay Hombres. Solo ellas.

Son objeto también de servicio o asistencia al Hombre: cuando vemos que en las publicidades (gráficas, radiales, de tv, etc.) que  la Mujer aparece limpiando, cocinando y cuidando a sus hijos. Y otra vez podemos pensar que fue por su propia elección, pero una vez más el problema está en lo que se omite. El Hombre es borrado de ese rol, no vemos Hombre limpiando, cocinando, pero si disfrutando de esos beneficios.

La Mujer es también puesta como objeto de burla. En diferentes ocasiones, la es colocada para hacer el rol de “zonza” en ámbitos  considerados masculinos. Las vemos en programas de futbol, haciendo preguntas de obvia respuesta para que todos puedan reírse de su desconocimiento.  Pocas veces son puestas a la par en ámbitos “tradicionalmente masculinos”.Argentina: 8 de Marzo nada que celebrar

También son usadas de manera peyorativa: “lloras como una nena” solemos escuchar. ” ¿Los Hombre no lloran?”  Todos los días en la ciudad podemos escuchar el grito de “anda a lavar los platos”, con particular carga negativa sobre alguna acción de una Mujer. Ese Hombre que grita ¿no lava los platos en su casa? ¿Lo ve como un castigo? ¿Lavar los platos y conducir son actividades que se oponen?

En cada casa, en cada barrio, se considera que la Mujer que sale a la noche, tiene que salir en compañía de “alguien”. Ese “alguien” se espera  siempre sea un Hombre. De esta manera dejamos a la Mujer como un ser “inferior” que  no se vale por sí mismo.  Esa justificación se hizo muy presente está semana a raíz del asesinato de las dos Mendocinas en Ecuador. A modo de buscar excusas, la opinión  pública cargó con cierta responsabilidad sobre ellas por ir “solas”. ¿Solas de qué? Iban juntas las dos.  ¿Quién tendría que haber estado? ¿La presencia de un Hombre habría evitado ese desenlace? El tristemente conocido caso de la desaparición de María Cash es un caso paradigmático, desde Julio de 2011. Los medios de comunicación, y gran parte de la opinión pública se preguntaron: “¿a qué habrá ido? ¿Por qué sola? ¿No sabía de los riesgos?”. Una vez más cargando la responsabilidad sobre la víctima.

En otros trágicos hechos de los últimos años, como el de Soledad Bargna y Angeles Rawson, cuando algún HDP asesinaba a una chica, se podía escuchar: “también, con la ropa que ella se ponía”, “frecuentaba ambientes raros”.  ¿Es culpa de la víctima que la maten? ¿Qué la golpeen? ¿Qué la maltraten? Los noticieros, diarios y revistas, se cansan de mostrar imágenes de la víctima escotada, pollera corta, dando un beso. De manera de poner la carga sobre ellas sin mostrar fotos del asesino.

La jueza de la Suprema corte Elena Highton de Nolasco hizo un particular llamado de atención sobre la designación de los nuevos miembros de la corte «no incorporar una Mujer en la Corte sería retroceder». Destacó el carácter conservador y patriarcal del poder Judicial. Dijo que le hubiera gustado que pudiera continuar el camino realizado por Carmen Argibay en ese poder.

¿Podremos entender que la Mujer no busca que la maten ni la golpeen?  ¿Podremos entender que es necesario un aparato judicial que de seguridad y confianza?  ¿Podremos entender que tener rasgos femeninos no es malo? ¿Qué el Hombre no es el que manda? ¿Podremos entender que si los Hombres no le reconocemos el lugar que es suyo en la sociedad va a seguir habiendo muertes? ¿Qué ellas no van solas, sino que van juntas? ¿Podremos entender que el cambio pasa por nosotros y no por cómo se vistan ellas?

Solo cuando los Hombres entendamos que la  historia, también puede ser contada por ellas, pasará como decía Eduardo Galeano “Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó a la prensa”.  Faltan 14 años para 2030, es tarea de todos y todas.

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