miércoles, septiembre 22, 2021
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Argentina: ¿Habrá ley antidespidos?

“A mí no me van a llevar al Congreso a las apuradas”, afirmó el jueves pasado el diputado nacional y líder del Frente Renovador (FR), Sergio Massa, en relación al intento de sesión extraordinaria que el Frente para la Victoria (FpV) y su escindido Bloque Justicialista no lograron establecer para darle la sanción definitiva a la ley antidespidos, que impulsan junto a las centrales sindicales. Todo se desmoronó cuando el FR y otros bloques también opositores no dieron quórum.

Si bien ya hay una media sanción votada por los senadores, el FpV no logró limar asperezas a tiempo con el FR para votarla en Diputados el pasado jueves. Previo a esto, pero después de pasar por la Cámara Alta, la ley se discutió arduamente en las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto.

En dicha reunión, lo aprobado en el Senado obtuvo el dictamen de mayoría. Además de ser apoyado por su impulsor, también consiguió la firma del Bloque Justicialista –separado del FpV desde la sanción del pago a los holdouts y ahora timoneado por el ex titular del Anses Diego Bossio– y sorpresivamente las de Jorge Taboada y Héctor Daer del FR.

La aparente escisión de los dos diputados massistas no es un hecho que haya ocurrido de la noche a la mañana. Desde febrero, pertenecen a un bloque de pura extracción gremial que responde a los intereses de las tres CGT: luego de la masiva movilización del 29 de abril en reclamo al Gobierno por sus medidas económicas y con el fuerte pedido de una ley antidespidos, no es de extrañar que su propia bancada traiga al Congreso, o apoye, proyectos de interés sindical.

Si bien se especuló con una ruptura, desde la bancada minimizaron el hecho. “Nuestro bloque es pluralista por lo cual hay posturas diferentes y que, si bien tratamos de consensuar todo, cuando no se puede tiene la libertad de votar a conciencia», afirmaron.

Por su parte, el presidente Mauricio Macri anticipó que la ley sería vetada en caso de obtener la sanción en el Congreso. Sin embargo, pese a haber firmado un compromiso con empresarios que prometieron 90 días sin despidos, las presiones sindicales y el malestar social empujan a Cambiemos a “dar el visto bueno” para que se realice la sesión ordinaria el próximo miércoles -la convocatoria fue realizada por la Presidencia de la Cámara– y se habilite el tratamiento de la “antidespidos” con los dos tercios de los diputados presentes.

Este no es el único dolor de cabeza que agobia al Gobierno. El “gradualismo” del ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, parece no caer del todo bien en otras carteras y eslabones de Cambiemos.

Más concretamente, el presidente del Banco Nación, Carlos Melconian; el del Banco Central, Federico Sturzenegger, y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, no ven en Prat-Gay un funcionario afín a sus estrategias. Melconian y Aranguren opinan que el ministro de Hacienda debería realizar un “shock” para sanear la economía. Prat-Gay no coincide porque un ajuste de esas magnitudes destruiría el poco poder adquisitivo de la sociedad argentina y aniquilaría el mercado interno.

Sturzenegger reconoció en los últimos días que hay “tensiones sanas” con el titular de la cartera de Hacienda y Finanzas Públicas, luego de haberlo tildado de “ministro de transición”. El altercado entre ambos funcionarios radica en cómo bajar la inflación: el ministro dice que la salida del cepo al dólar atraerá inversiones durante el segundo semestre, que inyectarán de capital la industria y reactivará el mercado interno; por otro lado, el presidente del Central dice que mediante la emisión de deuda por letras, los billetes “emitidos de más” retornarán al organismo rector del sistema financiero argentino y eso permitirá llegar al tan ansiado “1% de inflación mensual”.

El problema es que ambos planes son incompatibles entre sí y ninguno de los dos funcionarios planea desistir. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, constantemente pone “paños fríos” a la situación, pero es cuestión de tiempo para que la “bomba” detone.

Por lo pronto, el oficialismo tiene tres escenarios posibles en cuanto a la ley antidespidos: uno negativo y dos positivos. El primero sería que el proyecto del FpV y el Justicialismo sea aprobado. Los otros dos dependen del ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Rogelio Frigerio se reunirá contrarreloj en Córdoba con los gobernadores ofreciendo un incremento en los fondos coparticipables a cambio de frenar la ley.

El FpV sabe que no logrará imponerse sin el apoyo de un gran número de diputados del FR y todo indica que Massa no dará el brazo a torcer. Lo que podría ocurrir es que frente al posible naufragio del proyecto que obtuvo el dictamen de mayoría, se traten los rotulados como “minoría”, entre los que se destaca un texto elaborado por el massismo.

La diferencia entre el aprobado por la Cámara alta y el propuesto por el ex intendente de Tigre radica en que el primero contempla sólo la prohibición de despidos y la doble indemnización, mientras que el segundo incluye estímulos fiscales para las PyMES y el empleo joven.

Si todos los bloques de la Cámara convergen en lo que el FR propone, el proyecto volvería al Senado y, de demorar su sanción definitiva, le otorgaría una “bocanada de aire fresco” al Gobierno. De aquí al miércoles, hay tres escenarios posibles, pero sólo uno se asomará en la Cámara baja. Resta saber cuál.

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